La primera vez que hablamos ya estaba buscándome piso, me trato como un hermano, me dio su ayuda y me quiso. Y allí por José Laguillo se le caían las tarjetas, y escuchando el pinganillo me decía: ¡Ahí, Chaqueta! ¡Tenemos que ir rapidillo, la sobrina de Carrillo ya me espera en Las Piletas! Nunca vi a nadie currando con más tesón ni denuedo, yo, si he de serte franco, con ese ritmo no puedo. Y las prendas no me duelen ni tengo porqué echar flores. Yo en Arjona, siete y nueve pasé mis años mejores. Hoy tiene un Cajón del Tesoro de chocolates del loro en un rincón del altillo. Que sobrepasa el aforo y ella guarda con decoro con recuerdos a porrillo. Y aún no lo sabe el Frodo (mi Pepa tiene el anillo).
Autor: victorhugo70
Poeta Urbano. Poesía Empresarial.
A los que sufren el Alzheimer
Si algún día vieras que yo te miro y no te recuerdo, será cariño el Alzheimer que me llegó al lado izquierdo. Sería muy de desear que a ninguno nos llegara. Vaya marrón de verdad, vaya puñal sin piedad para quien bien se quedara. Prefiero caigamos los dos, no quisiera yo joderte. Y de nuevo yo de vos sentir un flechazo tan fuerte como en aquella ocasión sin apenas conocerte en que me dije :¡Gachón, eres un tipo con suerte! Espero yo que este mal encuentre pronto una cura, un remedio, un superman, un escudo, una vacuna. Pero si dentro de mucho llegase él sin demora, que sepas que yo te quiero; recuérdalo a todas horas. Y haz caso a este consejo que yo te doy hoy Señora: ¡Perdona a aquel triste viejo y recuérdame como ahora!
Enigma
No hagas caso a este poeta y no creas lo que yo opine, puede que junte las letras simplemente pa ́que rimen... O puede que sea cierto lo que dicen estas rimas. La respuesta está en el viento como ya escribió Bob Dylan. Y si algún poema extra lees de forma desabrida, piensa que quién se molesta en decir lo que se olvida, en vez de echarse la siesta, con la espalda ya dolida y con sus gafas de cerca te dio un poco de su vida.

