Autorretrato

Entre cigarra y hormiga
va pasando su existencia:
Los inviernos con fatiga,
los veranos con paciencia,
obligado a ser auriga
no sin cierta renuencia,

Nunca tuvo oficio claro,
ni tampoco vocación,
va dando palos al aro
y nunca le dio reparo
remangarse hasta el muñón,

Taciturno solo a ratos,
tiene cierto don de gentes,
y es de esos mentecatos
que puedes llamar pa´ un rato,
que no te destroza el ambiente,

Juntar a aquellos que quiere,
e intentar echar un rato,
es algo que hace si puede
y además sale barato.

Detallista empedernido,
valora la sencillez
de un buen amigo y un vino,

De los versos, su sonido,
y escaparse alguna vez
y perderse en el Camino,

Chapurrear tres idiomas,
ser una buena persona
y un tío bastante formal,

No caer nunca en la lona,
y pateando su bola ...
que caiga un birdie al final.

La Quita (Jodida Pandemia)

A ver si se va ya esta mierda,
a ver si la arrancan de cuajo,
a ver si la vida se enmienda
y al fin a esta puta pandemia
... la mandamos al carajo.

Que vuelva otra vez la rutina,
el niño a jugar a la calle,
las bocas a ir sin "cortina"
y el currito a la oficina
que nos vamos a la ruina...
¡La verdad, sería un detalle!

Que allá por una esquinita
salga de una vez el sol,
tomarme una bien fresquita
sin que sobre un caracol,
y tú y yo a hacer manitas
pero ya sin hidroalcohol.

¡Que nos hagan una quita,
que nos han metido un gol!

A Pippo Bunorrotri (un Sherlock Holmes entre musas)

Escrutando con su pipa,
tras las volutas disperso,
un poeta me escrutina
con gafas y gabardina
al que le gustan mis versos,
y aunque él no escribe rimas
en poemas anda inmerso,

Y aunque yo no lo merezco,
de vez en cuando me asusta,
y me llega algún "Me Gusta"
desde su pluma vetusta,
que yo desde aquí agradezco

Y aunque a mí, como Sabina,
solo me gustan las letras
si al final del verso riman,
valoro al que la rutina
manda un rato a hacer puñetas,
sea un consumado poeta...
o aquel que en ello se estima

Y aunque ya no veo un pijo,
este poema he escribido
porque mi madre me dijo
que hay que ser agradecido.

Que seas en poemas prolijo,
y de Watson no me olvido.