A Kiki

Único hermano entre hermanas,
creo que da clases de algo,
se crió en Valentuñana,
lo que hace el fin de semana
ni me entro, ni me salgo,

tiene cara de tío honrado,
nunca le he escuchado hablar,
creo que no hemos hablado
más de ¡el tiempo está nublado,
parece que va a escampar!,
así que lo tengo anotado
por si nos cruzan los dados:
(¡si veo a Kiki, conversar!),

no anda fino en estos días,
tiene el cortijo revuelto,
pero tiene compañía,
una birra siempre fría
y algún amigo dispuesto,

... y de lejos la melodía
de aquél mástil que crujía
y Ana dice que ha depuesto.

PD: Merecías la poesía
de un poeta más experto.




A Juan de La Santa, el danés de la calle Peral

Si subieras por la cuesta
que va del Peral a la Ancha,
hay una figura dispuesta
que dicen que no se acuesta,
y a dos mil guiris engancha,

tiene pinta de danés,
pero de esos del norte,
cien kilos sobre los pies,
un metro ochenta de porte,

dice que esa es su vida,
sentar gente a La Santa,
una mesa concurrida,
una botella compartida
y unos pájaros que cantan,
que la vida es muy aburrida
y la gente no son plantas,

así que ahí lo tienes currando,
con la calle hasta la bola,
y quizás de vez en cuando
lo han visto el Peral bajando
caminito de La Ola.