Único hermano entre hermanas, creo que da clases de algo, se crió en Valentuñana, lo que hace el fin de semana ni me entro, ni me salgo,
tiene cara de tío honrado, nunca le he escuchado hablar, creo que no hemos hablado más de ¡el tiempo está nublado, parece que va a escampar!, así que lo tengo anotado por si nos cruzan los dados: (¡si veo a Kiki, conversar!),
no anda fino en estos días, tiene el cortijo revuelto, pero tiene compañía, una birra siempre fría y algún amigo dispuesto,
... y de lejos la melodía de aquél mástil que crujía y Ana dice que ha depuesto.
Aquí por donde todo el mundo anda, en la esquina de Peral con calle Aduar, haciendo lo que encima nos encanta decidimos colocar un Gastrobar; …variedad de tapas tiene tantas que sería muy difícil no acertar,
si tiene sed o hambre tu garganta, siéntate en las mesas de La Santa, y podrás oír a Marbella respirar.
Si subieras por la cuesta que va del Peral a la Ancha, hay una figura dispuesta que dicen que no se acuesta, y a dos mil guiris engancha,
tiene pinta de danés, pero de esos del norte, cien kilos sobre los pies, un metro ochenta de porte,
dice que esa es su vida, sentar gente a La Santa, una mesa concurrida, una botella compartida y unos pájaros que cantan, que la vida es muy aburrida y la gente no son plantas,
así que ahí lo tienes currando, con la calle hasta la bola, y quizás de vez en cuando lo han visto el Peral bajando caminito de La Ola.