… pero ellas no lo saben!

Mirando la puesta de sol
antes que el día se acabe,
soñando con ser mayor,
aunque están en lo mejor
... pero ellas no lo saben!,

cuatro en un acantilado,
en una playa de Naxos,
viviendo con el descaro
de quien tira con dos dados,
y la vida mola mazo,

de quien frisa con los veinte
y tiene del mundo la llave,
los dioses miran de frente
con una envidia decente,
... pero ellas no lo saben!.


El fotomatón de Portillo

Aquel fotomatón que había en Portillo,
se quedó con las sonrisas de la gente,
pasabas por allí de chavalillo
y te hacías aquel selfie tan sencillo,
y sonreías aunque no había nadie enfrente,

podía ser pa una foto de carné,
o subiendo desde el Puerto dando tumbos,
agarrado con quien hoy es tu mujer,
con colegas que hace tiempo que no ves,
o subiendo pa tu casa con los churros,

... nadie decía ¡mira!,
no eran fotos digitales,
si te salen mal, las tiras,
si te salen bien, respiras
y te ríes de cómo sales,

solo había un taburete
pero entraba todo el grupo,
yo he visto entrar hasta siete
y dónde está ese carrete
eso jamás se supo,

cuántos abrazos y besos
se dieron en ese puesto,
y aunque era estrecho el acceso
todos salimos ilesos
cuando el mundo era un proyecto,

hoy quise escribir estos versos
porque no se olvide esto.





A Ana, feliz cumple

La conocí siendo cría,
ella iba pa dieciocho,
yo dieciséis tenia...
y si digo tonterías
que crezca la nariz mía
como le pasó a Pinocho,

sencilla, educada, noble
amiga de sus amigas,
siempre te paga el doble
aunque tú no se lo pidas,

sobresaliente en mujer,
no le puedo dar más nota,
solo la puedo querer,
me encanta esa mezcla de ser
responsable con pasota,

y aunque nunca se dice
la edad de una mujer,
a pesar de cicatrices
la belleza aún te bendice,
y te cuesta envejecer,

así que yo no delinco
si te cuento hoy las velas,
que cumples cincuenta y cinco,
y los años te modelan.