De día eminente letrado
con su chaqueta y corbata
entre pleitos y batallas,
de tarde padre agobiado
que se toma seis cubatas
por no tirar la toalla...:
No paran de darle la lata
sus tres queridos canallas.
Tranquilo con el mayor,
le dio por pedir otro al cielo,
y puestos a hacerle el favor
le mandaron dos gemelos, ...
y de un caldo sin sabor,
tiene una olla al vapor
con caldo, lacón y grelos.
Cuando llega al fin la noche
y sus vástagos descansan,
le pone al día su broche,
y cantando es un derroche
con su guitarra y su chanza.
Y yo estoy del todo seguro,
aunque aún nadie lo sabe,
que buscaría dos canguros,
que quemaría sus naves,
que cruzaría al lado oscuro
y llegaría hasta el Hades,
y aunque no le den un duro,
aunque Arturo no le pague,
él vendería su futuro
por currar tocando en bares
cantando allí sin apuros
por Springsteen o Mick Jagger.
¡Y si al final soy perjuro,
que la cerveza se acabe!