Poemas y Retratos

A TERE, 50º (o quién salvo al Redoxón)

Hoy le caen 50 abriles 
a la mujer del sargento, 
hoy le dieron matarile
a los años infantiles,
y hoy, por mucho
que lo esquives...,
hoy ya se acabó
el primer tiempo;

pero queda aún otro tiempo 
que puedes jugarlo si quieres, 
con la paz de quien con tiento 
ha ido haciendo los deberes,
se unió a un bombero decente 
igual de cortés que valiente 
para afrontar el destino,
y a esas cinco diligentes
que son cinco adolescentes 
cuando juegan al Pokino,
y encima es lectora paciente 
que agradece amablemente 
los cuatro ripios dementes 
de un diletante cansino.

Que hoy te juntes con tu gente, 
que te sirvan un buen vino,
y soples tan fuertemente
que todo lo que no cuente
no te importe ya un comino.

7 de agosto de 2020

A MARÍA Y CORRALES (o ella lo que tiene importancia y él todo lo importante/Javier Krahe)

Era una extraña pareja, 
como de esas que no pegan. 
Mas al final la madeja
se hilvanó sin una queja
y casi cuarenta años llevan.

Ella era atenta e inquieta, 
constante organizadora,
nunca paraba quieta...,
siempre urdía sin demora,
y mandaba a hacer puñetas 
cualquier descanso entre horas.

El era un tipo callado
que lo dio todo de joven,
y ahora andaba retirado 
como el sordo de Beethoven. 
Dispuesto, currante, calmado 
no quiere que le joroben.

Supongo que muy al principio 
tendrían sus más y sus menos, 
y al borde del precipicio, 
cuesta bajo y sin frenos, 
siempre encontraron resquicios 
y diez mil momentos buenos.

Después de tanto tiempo, 
con los niños ya criados, 
él la llama, no te miento, 
parece que no estén casados...

¡Pásalo bien y no llores!,
me hice una sopa caliente,
vi que cogiste el de flores
que te queda más decente,
la chaqueta no demores
que luego hace mucho relente. 
¡Pásalo bien, no me añores, 
disfruta con esa gente!,
¡y diles a esos señores
que vernos está pendiente!

Son de esa clase de amores 
que nos dejó el siglo veinte.

A MANUEL GARCÍA VEGA (o el tirilla de Mr. Garsia)

      Nano, pico, femto, ato
      no son una selección,
      es lo finito que er tato
      cortaba de chico er jamón.

      Y un mojón para El Prado, 
      el Louvre o el Reina Sofía.
      Yo he visto a planta alzado
      con dos zuecos que él tenía,
      un sistema pre-encriptado
      pa' saber quién se ha acercado,
      que la NASA ha patentado
      ... y quitas los guarda jurados,
      James Bond y a la policía.

      No cabe más nervio junto
      en un tirilla tan delgao,
      el pelo y las cejas juntos
      y una Cruzcampo al costao.

      Lo conocí en los ochenta,
      como a todos mis colegas,
      y lo he visto andar a tientas
      ... pisándose la talega.
      Ya debe frisar los cincuenta:
      Manuel Jesús García Vega