Poemas y Retratos

A ANTONIO GÁMEZ (o como el primer Dakar)

 Era un tío disciplinado,
 dispuesto siempre pa todo,
 a una sonrisa pegado, y
 que callaba por los codos
 

 Una alegría en los ojos
 tenía siempre que hablaba,
 a veces tornaba rojo...
 cuando el aire le faltaba,
 y hacía unas papas con mojo
 de esas que emocionaban
 

 Era, junto con Rafa
 el más sabio del lugar,
 abría despacio sus gafas
 y las volvía a plegar
 mientras como una jirafa 
 veías su cuello estirar,
 y su arte, por garrafas
 empezabas a escuchar
 

 Disfrutaba lo que hablaba
 ya fuera de esto o aquello,
 sus ojos se dilataban,
 también las venas del cuello
 

 Si me hablaba del desierto
 yo lo veía en destellos,
 cerraba mis ojos, es cierto
 y es que veía los camellos
 

 Una grata compañía,
 un santo entre tanto demonio,
 un tipo cuya alegría
 te ayuda contra el insomnio,
 alguien que merecía
 mucho mejor testimonio,
 un crack del que siempre te fías
 ese es mi amigo Antonio
 

A RAFA BADILLO (o el Sócrates de La Patera)

      Un mojón para John Wayne,
      que hizo de Hombre Tranquilo
      y no era más que un tunante.

      Por muchas vueltas que deis,
      yo tengo un tío con estilo...
      mejor que aquél lacio gigante.
 

      Un colega que te escucha,
      con clase, tiempo y espera,
      y siendo su calma mucha,
      siempre la ofrece de veras.
 

      Un sabio de los de antaño
      que UNED y curro comparte,
      lleva su rostro huraño, 
      su matrimonio con arte,
      un niño de trece años
      que es capaz de desgastarte
      y otros asuntos extraños
      haciendo de juez y parte.
 

      La Fortuna, que es esquiva,
      volátil, febril y coja…,
      un día esta buena amiga
      se vendrá por fin arriba
      como el jabón de La Toja
      y tragando al fin saliva,
      le pondrá la alfombra roja.
 

      Hoy cumple cuarenta y seis,
      Dios mediante, con la venia,
      si en el Liceo no le veis,
      seguro estará en la Academia.
      
 29 de julio de 2019

A Víctor Küppers, 50º (o el declive de Marvel)

Hace un montón de tacos
y en una lejana aldea, 
marcha Olaf a por tabaco, 
por viagra y por jalea, 
vuelve a casa liando el taco, 
camina y se tambalea,
se toma el afrodisiaco, 
coge a Erika en la azotea, 
le pega dos arrumacos
y piensa: ¡Que un niño sea!

Y hoy hace cincuenta años 
que el Küppers vino al mundo. 
Un niño de pelo castaño
que tornaba a rubicundo,
se caía por los peldaños, 
siempre llegaba el segundo,
y tenía un poder extraño, 
inusual y tremebundo.

Su madre, que vio Supermán 
en la peli de la tele 
levantando camionetas,

cuando supo la verdad
casi le dio un telele
y lo mandó a hacer puñetas.

¡Madre, ...no levanto nada,
no vuelo y mi capa no brilla, 
Marvel ya está desfasada...
yo, madre, enciendo bombillas! 

Y esa madre defraudada, 
viendo qué le esperaba,
le espetó muy cabreada:
¡Vaya crack de pacotilla!

Pero luego, con el tiempo,
el vikingo sí triunfó.
Se agotaban los asientos
y siempre el teatro llenó.
Y desde enero hasta adviento, 
te prometo y no te miento 
que todo el aforo vendió: 
Nadie con menos talento 
nunca tan lejos llegó.

Mas como él siempre dijo, 
tan sólo jugó las cartas 
que recibió en la partida.

Fue en motivarnos prolijo 
y no cometió una falta 
desde la misma salida.

De cerca ya no ve un pijo,
y sus virtudes exalta
aunque el tío ya ni se cuida.

¡50 tacos!, buen trabajo, 
que sigas siendo un querube, 
¡Feliz Cumpleaños, Salud!

Te hago llegar tu legajo. 
Quizás cuidar lo que tuve 
sea mi única virtud...

23 de mayo de 2020