Tras unas gafas de pasta, como otro Roberto Bolaño, simpatiza con la casta mas es mochilero huraño. Y como el rollo que se gasta mientras estás en el baño, su simple ausencia te basta, para hacerte mucho daño, y al final lo echas en falta aunque te parezca extraño. Juanma tiene la cara de un bajo o de un tenor, y de aquél que no dice nada si estáis en el ascensor. Del picoleto malaje que se pone en los radares, y del amigo fiel, como un paje, con el que cierras los bares. Del que se cuela en la cola, del bibliotecario sieso, del que tiene una escayola y nadie le firma en el yeso. Del taxista que no habla mientras te cruza Sevilla, y te cobra ochenta euros vacilón, por la patilla, por recogerte en Nervión y llevarte a Enramadilla. O del que llegó al avión y altivo desde el rincón se sentó en tu ventanilla. Pero detrás de ese escudo y esa pinta de malaje, justo detrás del nudo, de la corbata y del traje, hay un tipo cojonudo, buen compañero de viaje, que me animó cuando pudo a aguantar este oleaje. Hoy cumple cuarenta y cuatro y yo le regalo estas rimas. Se las cambio por un rato, y una Cruzcampo en la esquina. 10 de septiembre de 2018
Poemas y Retratos
A CARLOS PÉREZ BUDIA
Siempre en el Tee de salida, golpeando a toda prisa; la primera birra que pidas ya la pagó con su VISA. Siempre pergeñando ideas, un constante emprendedor. Ya sufrió que no me veas, y ya aprendió de su error. Bailó con las más feas y de allí salió vencedor, cuando el que creía colega era al final un traidor. Que sepa el dueño de IKEA que ya tiene sucesor. Y aunque el sueco no lo crea Carlos es mucho mejor. El Carli que yo prefiero es ese tío sincero, que sentado en el sillón, feliz como ese niño al que que dejan que se baje, si yo le propongo un viaje, siempre me da el ¡Sí Quiero! con una especie de guiño antes que yo me raje.
A JESÚS SOLANO, Chito
Siempre mirando hacia el frente, siempre haciendo lo que toca, siempre por más que lo intente con un cigarro en su boca, asomando entre los dientes sobre todo cuando hay copas. Amigo en diez mil batallas, bien de día, bien de noche, nunca escatima en derroches, y no siendo ningún canalla: pícaro a troche y moche, Lazarillo donde los haya. Amigo fiel de por vida, da consejos siempre sabios siempre que se los pidas. Como un perro con su amo, no se aleja de tu radio. Ese es Jesus Solano.

