Lo importante

Las cosas más importantes...
¡déjame que las recuerde!:

tenerte siempre delante,
el día cuando se enciende,
ver el final de las tardes
cuando el sol gira a poniente,
que no te llamen cobarde,
no ir por ahí de valiente,
que la vida no sea en balde,
que disfrutes el presente,
buscar el verso elegante
que haga al poema decente,
intentar que no te falte
el abrazo de la gente,
intentar tirar palante
porque patrás siempre pierdes,

y la figura elegante
de una Alhambra de esas verdes.


A Ángel Sarmiento, entre notarios y obras.

Apareció por mi vida
porque buscando dinero
nos citamos en la esquina
pa que viera mi trastero,
y entonces me dijo enseguida
¡me gusta, quillo, lo quiero!,

es un señor gaditano
pero de tierras sin playas,
tiene un trato campechano
y cuando te da la mano
sabes que va a dar la talla,

su mujer desde pequeños,
tres hijos ya por su cuenta,
y está cumpliendo su sueño
de ser al final el dueño
de todo lo que está en venta,

un ático a la montaña
y tres gatos de escayola,
y aún le queda una hazaña:
quitarle las telarañas
al vino que nunca toma.

30.000 bolas

Al nacer te dan tus bolas,
calcula unas treinta mil,
no malgastes ni una sola,
porque a punta de pistola
te roban el mes de abril,

tú verás qué haces con ellas,
si las usas o malgastas,
y si vives en Marbella
ya naciste con estrella
y eso figura en el acta,

no podrás recuperarlas
ni se venden en comercios,
si te pusiste a gastarlas
pues entonces a mamarla,
a mí ya me queda un tercio.