Las monedas

Qué se siente cuando te echan
monedas dentro del vaso,
y en una acera maltrecha
sientes que el hambre acecha
despacito, paso a paso,

en esta vida pendeja
siempre crecen los enanos,
y yo valoro al que deja
los quebrantos y las quejas
y se sienta donde andamos,

... coge una lata vieja
y la sujeta en las manos.

La esquina está triste, a Marcos Evangelista.

Ya no encuentro su sonrisa
cuando giro por la esquina,
y en 5 minutos, sin prisa,
me hacía aquella Bianca lisa,
... aquella pizza tan fina,

ya no escucho ¡Víctor Hugo!
cuando él gritaba al verme,
pero fui un tipo suertudo
que conocerle sí pudo,
aunque ahora ande inerme,

ya no rezuma alegría,
ya no veo a Rafaella,
ya no escucho la ironía
con que mi amigo reía,
ya no te cobra Pamela,

y aquella esquina gafada
abrirá más restaurantes,
pero es como esa espada
que solo el Rey Arturo sacaba
de aquella piedra flamante,

solo Marcos la cuidaba
como él sabía hablarle.


A Sergio Narro, aunque nadie lo ve.

Se queda en el centro del campo
y empieza a pasar la pelota,
pasa el balón disfrutando
sin parecer que hace algo,
pero esas cosas se notan,

todos se acercan a él
y él la toca con sigilo,
pero aunque nadie lo ve,
la jugada está en su pies
(este Xavi cero-seis
con ese rictus tranquilo),

Lamine Yamal pa correr,
y Narro para el estilo.