Siempre miraste el mundo cual si hubiera que arreglarlo, con ese mirar profundo buscabas algo rotundo para poder mejorarlo,
mientras llega tu pareja, eres la eterna amiga, que deshace la madeja cuando un amigo se queja, (la reina de las hormigas, que si del nido se aleja sería como si fumigan),
todo el mundo te quiere, eres ese pegamento que por las juntas se adhiere, que odia como Moliere lo que huele a fingimiento,
y hoy ya te caen veintiuno, en tu Alfama lisboeta, borra del mundo el humo, hazlo un lugar oportuno y no pares nunca quieta,
y si me traes yerno alguno, que no sea un majareta.
La clase y el estilo andan juntos, así los vieron siempre desplazarse, si vieras a la "i" andar sin punto, le dirías que por favor te lo explicase,
elestilo tiene una expresión franca, y habla con un deje que no aturde, de esos que se habla en Salamanca, sabe brindar como Dios manda, y lleva el nombre de Lourdes,
la clase aparece más tarde, después del acto primero, haciendo todo un alarde sube comida al paellero dice ¡voy a presentarme, yo soy Carlos, caballero!, cuando el fuego está que arde y tú calculas con denuedo si de caldo eran dos partes y echas el arroz sin miedo,
y así el estilo y la clase, se presentan sin llamarlos, si un día los encontrases, son nobles como los gases, se llaman Lourdes y Carlos.