A Juanita Calancha y Manuel Maestre, IN MEMORIAM

Él era un tipo tranquilo
que se llamaba Manuel,
generoso y con estilo,
como uno de esos vinilos
que escuchas más de una vez,

ella … también generosa,
pero de otra manera,
alegre desde mocosa,
presumida y religiosa,
disfrutando lo que fuera,

… y toda la vida juntos
aprobando y fracasando,
emprendiendo mil asuntos:
siempre después del punto
dicen que empieza algo,

viajando en cuanto podían,
esquivando siempre el tedio,
cuentan que no os olvidan
cuando es feria de día,
ni en aquella cofradía:
la Hermandad de los Remedios,

y en algún rincón del cielo
él y ella de la mano,
abajo nos queda el consuelo
de teneros de modelo;
pero os fuisteis muy temprano.

A Cynthia, survivor.

Tiene una moto amarilla
y una sonrisa traviesa,
rueda por las casillas
corriendo por si la pillan
e intenta salir ilesa,

en el brazo una raqueta
y por la zona una hermana,
un cuñado en la gaceta,
dos pibes de edad inquieta
que seguro que la aman,

y así sigue su partida
intentando divertirse,
agarrándose a la vida
porque de algo hay
que morirse,

y acercándose a la orilla
por si el mar
volviera a abrirse.

A Tomi Prieto, ejemplar.

Dicen que anda regular,
ya lo escuché varias veces,
y ahí sigue, siendo ejemplar,
... la vida te viene a dar
marrones que no te mereces,

tiene dos ojos sagaces
y suelo verlo en la moto,
es de esos tipos locuaces
que su charla te complace,
y de quien no tengo foto,

sé que es bueno con la gente
y que curraba en el SEPE,
y que es un profe paciente
que lo menos Suficiente
cuando pintabas a repe,

en la moto, en Miraflores,
lo veo de higos a brevas,
(el Passat ya no lo coge)
y me dice dando voces:
¡quillo, cómo lo llevas!

Dicen que anda regular,
ya lo escuché varias veces,
por eso hay que ir a Juanar
y también cerrar el bar
cuando el día te lo ofrece,

Maestro, no hay más que hablar,
... escribirle se agradece.