A Francis de El Gamonal

Son dos hermanos iguales,
(Francis vive en la cocina),
ya no existen gamonales,
pero hay un local sin filiales
pa ochocientos comensales
en un sitio haciendo esquina,

la madre pulula y está al quite,
el padre te trincha un cordero,
lo están petando en convites,
su hermano en el centro, permite
que ruede el balón y haya juego,

y este que sella el remite
solo es quien retransmite
la vida de un cocinero.


… pero nunca a ellos dos!

La muerte llamó a la puerta,
mas la vida no le abrió,
¡si mañana no despiertan,
me encontrarás a mí muerta,
... pero nunca a ellos dos!,

y en todo Chile recuerdan
la historia que tuvo buen fin,
la muerte huyendo por piernas
y un reloj que no da cuerda
por Yarioli y Martín,

Comuna de Providencia,
Calle Santa Magdalena,
una Pentax con paciencia,
un padre con resiliencia
... y una historia de las buenas.