A Jorge Berisa, 17º, el otro Hugo.

Jorge es un chico tranquilo,
que confundo con mi hijo,
que se mueve con sigilo,
parece que pasa un kilo
o es lo que yo colijo,

pero eso no es verdad,
si le das conversación,
es un tipo pa escuchar,
que hoy crece en edad
al son de Eladio Carrión,

dos ojos sobre la cara,
muy por delante del pelo,
como si te escrutara,
como si analizara
y comparara el modelo,

un pupitre en una clase
con mucho repetidores,
y partiendo de esa base
ha decidido aguantarse,
ya vendrán tiempos mejores,

un balón de baloncesto,
una mirada sincera,
no le he visto un mal gesto,
y yo solo escribí esto
porque es mi regalo modesto
a diecisiete primaveras,

y aunque suelo ser modesto,
Mike Towers no lo supera.

A José Núñez Jr. (32º) o el Atlas de la calle Doha.

Pelo rapao, tatuajes,
la vida le hizo mayor,
no hay forma que se relaje
ni que haga un equipaje,
ni de que pare el reloj,

como el famoso titán
que sujetaba los cielos,
vive en un albarán,
pendiente de si pagarán
y sumido en un desvelo,

carga, acarrea, factura,
atiende un pedido tras otro,
y el calendario apura
por si se da la tesitura
y puede salir con su moto,

es un joven viejo franco
amigo de sus amigos,
feliz con su moto de campo,
por carriles y barrancos,
y responsable por castigo,

le enseñaron un negocio
siendo un niño travieso,
y ahora tiene dos socios,
que al alba hacen simposio
y son buena gente ex profeso,

y si quiere algo de ocio
tendrá que ir soltando peso.





A Estela Merino Díaz, la sonrisa en el búnker

En una calle una esquina,
en una esquina una tienda,
en una tienda una rutina,
una mesa y una silla
... y una mujer contenta,

vinos, palets y cajas,
albaranes a diario,
ordenando la baraja
por si las piezas encajan,
y un buen fondo de armario,

peregrina a Compostela
cuando coge cuatro perras,
una niña aún en la escuela,
un marido que la espera,
y un pueblecito en la sierra,
hoy soplará las velas,
aunque ella no se arredra,

pendiente de una familia
y que todo en orden pongan,
a todos los Núñez concilia,
las facturas domicilia,

solo en constante vigilia
en caso de Covadonga.