A David Ruz, 51º (Transparente al trasluz)

Con más corazón que cabeza
(y gasta una chorla "equisele"),
si no está grabando una pieza
está viendo el furbo en la tele

Su bata de guatiné,
su plasma de 100 pulgadas,
y sobre la hora del té
se asoma a su móvil y ve
la puja recién ganada.

Su Deivid, su Carmen, su Julia,
su barbacoa con un tinto,
en la radio las tertulias,
odiar la pereza y la abulia
y ser en picarse sucinto.

Así veo yo a David Ruz,
que gastó kilos de laca:
Un tío transparente al trasluz,
y en tiempos de tanto chapuz,
ya sabes: ¡si puedes te escapas!

A Antonio Lovera, 50º (o el orgullo del Faltusco)

Niñato de ojos azules,
Michael Jordan del Pilar,
y sobre un campo de gules
un arnés  que regules,
dos brochas  que rotules
y un andamio de colgar

Sabinero empedernido,
fumador sin fin ni pausa,
ha nacido y renacido,
y si volvió del olvido
será por alguna causa

Fiable como un Longines
que ni adelanta ni atrasa,
cuando acaba los trajines
tiene un perro entre cojines
y media naranja en su casa.

Cincuenta tacos no es nada,
ya llevas doctorado
y la tesina,
te veo listo  la remontada,
y como un día dijo 
el gran Sabina:

Que no te compren 
por menos de nada,
Que no te duerman 
con cuentos de hadas,
Que no te cierren 
el bar de la esquina

A Mario Nieto, 50º (o esa entrañable alimaña)

Era un tipo vivaracho
que pasó siempre de todo,
y la vida, cacho a cacho,
la fue mordiendo a su modo.

No aceptó ninguna regla,
nunca estuvo sometido, 
siempre fue un tipo vivo, 
que tocó siempre las teclas 
como a él en gana le vino.

¡Todo asunto es negociable, 
depende de cómo enfocarlo! 
nos decía siempre en la barra, 
¡Siempre la vida sigue!...

Aún me parece que hable, 
y que lo siga escuchando 
compartiendo cuatro jarras 
al compás de las guitarras 
escuchando Los Rodríguez.

No le faltaron mujeres,
ni enemigos, ni comida. 
Siempre tuvo pa una sopa, 
y una caja de papeles
 liarse uno en la boca, 
y a veces algún Cohiba.

Dónde andará me pregunto;
si seguirá vivo o muerto... 
Apuesto que sigue en el mundo 
pues era todo un experto.

Espero que el día que muera 
San Pedro en un sitio estrecho 
le haya puesto una litera.
No es justo dejar afuera
a los que van por derecho 
y los ves venir de veras.

Nunca tuve yo el valor
de decirle que era un mago. 
Que él siempre fue mejor
y que hizo mil estragos. 
Que él nació con un don
para pocos reservado.
Así que es justo que yo
de ti me deshaga en halagos. 
Siempre fuiste tú un señor
y hoy sobre ti yo me explayo. 
Conocerte fue un honor...
y yo hoy mis cuentas pago.