A ANA, (o mi calma chicha)

 Hoy te caen cincuenta abriles
 muchachita con coleta...,
 hasta en los tiempos hostiles
 eres calma chicha y quieta;
 pues por mucho que uno rile
 Dios no ahoga, aunque aprieta.
 

 Que seas feliz con tus hijos,
 que tus amigas no fallan,
 que en algún buen escondrijo
 bailes música canalla,
 que el tiempo te sea prolijo
 en buenas tardes de playa,
 que yo buscaré escondrijo
 esperando en tu toalla.
 

30 de mayo de 2019

A HUGO, 13 años (o el arte de darte abrazos)

       Si alguna vez te parece
       que me ves distante y frío,
       grítame dos o tres veces,
       que para eso eres un crío,
       y un niño no se merece
       haber a este mundo venío,
       pa' que un adulto le deje
       ni un rato desatendío.
 

       Y que sepas y recuerdes,
       que yo cada día te espero;
       me gusta que me despiertes
       y ese mirar tan sincero,
       esos ojos, que me pierden,
       y muchas más cosas, pero...
       No hay nada que más recuerde
       que allí junto al paragüero,
       con una pelota verte
       cuándo tentabas la suerte,
       y dándome un tirón fuerte
       me decías : ¡Tú, de portero !
       Y nada más yo ponerme,
       ya ganabas uno a cero.

       Ante tus brazos, inerme,
       disfruta, hijo, ¡Te quiero!


16 de junio de 2019
 

A CLAUDIA, 16 (o como decía Sabina, las niñas ya no quieren ser princesas)

Tambor cumplió dieciséis, 
ya no quiere ser princesa. 
Con su boli, su jersey,
y dura como el carey,
se va a estudiar a su mesa.

Es prolija en amistades
.... y odia llevar careta.
Le gusta decir sus verdades,
le preocupa este planeta, 
desde que estaba en pañales 
su pierna no para quieta,
es como, en los malabares, 
el que va en la bicicleta,
o, en la tuna por los bares, 
el que va con pandereta.

Le gusta la gente humana,
Netflix, el sushi, el inglés,
dormir el fin de semana
hasta la hora de comer,
reciclar a todas horas,
irse un día a Nueva York, 
ducharse hasta las esporas 
disfrutando del vapor,
oir “Flaca” sin demora
o un poco de Fito, mejor.

Ilusionada, humilde, noble, 
sencilla, de buen corazón, 
siempre te paga el doble, 
y siempre lleva la razón.

Tambor ya se enfrenta al mundo,
Bamby se fue por su lado,
la Dama y el Vagabundo
cuentan que se han separado,
y dicen que el bueno de Dumbo,
después de haber dado tumbos,
parece que al fin ha triunfado.

Y este es el mundo de adultos 
al que te acercas sin frenos: 
Ser feliz y no hacer daño, 
tener cinco amigos buenos, 
disfrutar siempre que puedas, 
que las tristezas sean menos,
viajar, luchar, arriesgarte,
y si hace frío... un neopreno.
Contar diez si vas a enfadarte,
y tener así un sueño sereno.
Y siempre, siempre ilusionarte,
que tu vida sea un estreno.

Disfruta aún el recreo, 
que las cosas ya vendrán,
sopla las velas,
pide un deseo...
¡Oh capitán, mi capitán!

4 de diciembre de 2019