A Rubén del Fiesta, el Kung Fu Panda del Mercao

Un tupé que nunca duerme,
la expresión de Kung Fu Panda,
un adulto siempre en ciernes,
un niño de sábado a viernes,
Loquillo cogiendo comandas,

un bareto en una esquina,
una terraza con farra,
una ironía de esas finas,
un menú en una pizarra,
y si quieres te cocinan
el T-bone o las coquinas
que compraste en otra barra,

yo soy fan de lo jovial,
y en esta vida sombría,
me gusta quien tiene un bar,
tiene Fiesta y alegría,

y el bollo de carne mechá
que toma Dani García.

( y en un rinconcito del cielo
hoy sonríe una jerezana,
que lo crió con desvelo,
lo levantaba del suelo
y le inculcó la jarana )












A Alicia Gónzález, IN MEMORIAM

Hay gente que viene a esta vida
y que solo juega un tiempo;
pero juegan su partida,
y ya en la misma Salida
avanzaban sonriendo,

dos ojos bajo un flequillo,
un pelo casi naranja,
una sonrisa con brillo
y un rictus de esos sencillos
con la mirada más franca,

creo que anda en Maravillas,
como una heroína de MARVEL,
llevándole la sombrilla
a aquel conejo que chilla:
¡llego tarde!, ¡llego tarde!,
correteando cual chiquilla,
con una sonrisa que brilla
y que ella comparte de balde,

hay gente que viene a esta vida
y que hacen la vida delicia,
si los versos no se olvidan,
con las campanas tañidas,
estos hoy son para Alicia,

son unas líneas zurcidas,
... pero eran de justicia.

A Javier García Vicente, el maño más cachondo.

Hace ya bastantes años
conocí un tipo curioso,
era un tipejo maño,
que no te llevaba a engaño:
jovial, cachondo, jocoso,

siempre que había Convención
en Páginas Amarillas,
yo agarraba del tirón
por buscar la diversión,
y me pegaba a su silla,

tenía un trato campechano,
una barbita rala,
un acento de aldeano
de señor zaragozano,
para hablar a las zagalas,

hace mucho no lo veo,
un día tomamos café,
a veces miro y oteo
por si llegara correo
de aquel mi amigo Javier,
y ya siento un cosquilleo
pues creo que lo voy a ver,

pillaremos una mesa
y echaremos unas risas,
pediremos dos cervezas,
y tendremos la certeza
de que la vida te plisa,

Javier García Vicente,
con su Real Zaragoza,
un granuja buena gente
que suele mira de frente
a esta vida sinuosa,

tirando de puente a puente,
y a otra cosa, mariposa.