A Iván González, el Nadal de Guadarrama (o los gayumbos del Cholo)

Este es un "indio" encubierto,
es una pata de un banco,
y estoy seguro que es cierto
que lleva gayumbos puestos
con colores rojiblancos,

lo echaron de Cercedilla,
porque siempre se copiaba,
y sentado en ventanilla
llegó en bus hasta la orilla
temiendo que lo ligaran,

daba clases a mi hijo
y le enseñaba a listar,
cuando solo era un canijo
y sabía más de botijos
que de restar y sacar,
(por eso yo ahora lo elijo
para estos versos rimar),

hay quien no sabe enseñar
y otros lo hacen divertido,
y cuando Iván va a mear,
mira que no lo han seguido
y lee con placer de verdad
las letras que le han zurcido
... y lee, feliz de verdad:
¡mi Cholo, partido a partido!








A Lucio, el torero más noble

Lucio es mi hermano mayor,
que decidió echarme tiempo,
es como un perro pastor,
es como un buen profesor,
de esos que escuchan atento,

un tipo hecho a sí mismo,
un traje con mil cornadas,
ha caído a los abismos,
es experto en altruismo,
siempre da, sin pedir nada,

un buen libro en el regazo,
y una perra en un costado,
una pipa con su cazo,
con tabaco desliado,
y lo justo en un capazo
por si vienen más zarpazos
tener todo preparado,
y no le pegue el pullazo
y con el paso cambiado,

siempre tiene un buen consejo,
cada vez que yo me quejo;
pero soy mal estudiante,

mas si un día llego a viejo
quisiera ser el reflejo
de este torero elegante
y gritar frente al espejo
que me encanta tu talante.













A Nicolàs Valiente (la coma junto al punto)

Pasea casi un metro noventa
con una genuina sonrisa,
anda de forma lenta
y casi nunca se sienta,
él más bien te supervisa,

Nico es de esas personas
que sonríe con la mirada,
tiene una boca guasona
cuya sonrisa raciona
pa´ ocasiones señaladas,

y dicen que no abandona
jamás a sus camaradas,
y no te lo digo en broma,
Hugo esto lo gestiona,
y si mi hijo así razona,
yo no me meto en nada,

son como el punto y la coma
son formidables personas,
a Quevedo siempre entonan
y nunca van separadas.