El último Latin Lover

Dicen que hoy a los Caños
ha llegado un Latin Lover,
un personaje extraño,
que nunca se pega un baño
y que vive en un Land Rover,

va con sus tres pequeñines
y también con su señora,
mil doscientos botellines
para el rato que él cocine,
pueda beber sin demora,
y sus dos o tres cojines 
pues la siesta no demora,

y este es mi Curro Miñana,
y que sepan de quien hablo,
con una sonrisa ufana,
con una mujer cercana,
con Lola, con Curro y con Pablo.







A Raúl Hernàndez Hernández, el último de los guardeses de El Bosque

Llegando a la Villa de Béjar,
girando por donde Los Pinos,
detrás de una verja vieja, 
debajo de cinco abejas
un Bosquero genuino,

Arqueólogo reciclado,
en linajes erudito,
un ujier apasionado
de un gran tesoro olvidado,
de un palacete exquisito,
de un cenador loado,
donde se dice que, a nado,
llegó cada noche Cupido,

Y hoy estaràn orgullosos
los Duques desde su altar,
y en la Garganta del Oso
ya disfrutan en reposo
don Francisco y Guiomar,
sabiendo que un virtuoso
cuida del parque al entrar.



El abrazo, a Gaby y su padre (IN MEMORIAM)

La estirpe es aquello que queda
cuando uno ya se ha ido,
es la clase que se hereda,
la que uno un tiempo lleva
y luego cede el testigo,

es algo que no se pierde,
la estirpe no muere nunca,
es bueno que lo recuerdes
cuando esta vida te muerde,
y el alma entonces se trunca,

... y en algún lugar ahora
después del duro mazazo,
hay alguien que a deshoras
ve una foto y rememora
aquel emotivo abrazo.