A María y Ana Gavira Lucena (hoy creo cumplen treinta y dos)

Hoy creo cumplen treinta y dos,
si la mente no me falla,
las hijas de un luchador,
mitad taxista emprendedor,
y mitad noble canalla.

Su padre las sostenía
cada una desde un brazo,
mientras Rocío las seguía,
andando como podía,
cuando solo era un retazo.

De eso ya hace dieciséis,
pues Ana y María son mellizas,
y por si no lo sabéis
y el coco no os estrujéis,
el poeta lo matiza.

Hoy creo cumplen treinta y dos,
y los padres tan contentos,
y dentro del corazón:
cinco dentro de un salón,
... faltaba una habitación,
poder dormir de un tirón;
pero sobraron momentos.

Así que soplad las velas,
disfrutad la vida presto,
esos años que se vuelan,
y esos padres de novela,

que eso no tiene repuesto.






A Antonio Gámez Ordóñez (el Sabio de Casapalma)

En tierras del Guadalhorce
y al ritmillo de verdiales
vivió un niño hasta los doce
entre primos y nogales,

[Luego mudó a la costa,
y empezando en los talleres,
ingresó al fin en el Cuerpo,

y en una carrera angosta,
haciendo bien los deberes,
hace años que es Sargento,]

Hay gente con vida loca
que no pone nunca su ficha,
y tirando de oca a oca
deambula hasta que la espicha,

No es el caso de mi Gámez,
que nació para bombero
y antes de que lo llamen
ya ha soltado el velamen,
ya ha emitido el dictamen
y ya ha apagado el fuego.

Y encima es feliz con su gente,
creo que ha hecho los deberes,
yo te doy un sobresaliente
y la copa que un valiente
ganó un día con dos bueyes.

A Javier Varela Ávila ( o la necesidad de las enzimas )

(Dicen que las enzimas
son las encargadas de
facilitar las reacciones)

Uno llega a esta vida
sin tener ni puta idea,
te sueltan en la partida
y la Tierra Prometida
brilla porque escasea,
y a veces no tiene huída
el bailar con la más fea.

Lo que sí tiene provecho
es ser una de esas enzimas,
que van siempre por derecho
y de una forma anodina
cuando uno anda maltrecho
te sacan de la rutina,
y siempre están al acecho
del amigo en cada esquina.

El tiempo que aquí te quede
te sea venturoso en lides,
y si años te conceden,
a los amigos enredes
y los ratos que ellos te deben
te los den pa´ que no olviden

que no hace más el que puede,
sino el que más se desvive...