A Sofía Sánchez, 12º

Tiene dos ojos despiertos,
a veces lleva coleta...,
yo te digo, y esto es cierto,
que Sofía no para quieta.

Esta tarde sopla velas,
pues hoy es su cumpleaños,
saltará que se las pela,
por la puerta de la escuela
de dos en dos los peldaños.

No estará el abuelo Antonio
para cortarle la tarta;
pero si miras al fondo,
está en una nube muy alta.

Que seas feliz, campeona,
y que tú disfrutes siempre.
Y recuerda que no todos
pueden lograr de algún modo
haber nacido en noviembre.

A José Antonio, de Los Corzos

Oculto detrás de unas gafas 
y vestido con chaleco,
a todo cliente agasaja,
pendiente no haya migajas
y no quede ningún fleco,

Te ausculta con cara de sabio
cuando tú le dices ¡Jose,
ese vino es pa´ guardarlo
y meterlo en el armario
hasta el año tres mil doce!

Un gaditano sin playa
que para mí es un artista,
y en tiempos de tanto canalla,
un tipo que siempre soslaya
la clase de la morralla,

Y hoy poseo una antigualla
gracias a este altruista.

A Susana, 50º (de Manolo y para que no lo olvides)

Benditas sean las clases
de inglés de aquella academia
en que te dije: ¿qué haces?,
¿tú no ves que el tiempo apremia?,
y siendo aún dos zagales
pasamos de verbos modales
y vimos que hay quien congenia.

Subiendo calle Victoria,
yendo a clase en El Ejido,
si hago caso a mi memoria
me vino de frente la gloria
y sé que fui bendecido …,
el día que de forma aleatoria
dio principio a nuestra historia
aquél bueno de Cupido,

Solo tengo dos minutos
pa´ expresarte lo que siento,
con el sosiego absoluto 
de saber que no te miento,

Te doy gracias por quererme,
gracias por aguantarme,
gracias por conocerme…
(ante ti me siento inerme,
y no puedo resguardarme),

Gracias por esos meses 
en que curré en el Caribe,
lo superamos con creces,
no hay nada que ya nos derribe,

Gracias por cuando mi padre…,
y por Bárbara y Roberto,
sabes que soy un desastre,
no valgo mucho pa´ esto;
pero hoy quiero recordarte
que cuando ya el tiempo pase,
y sabes que pasa presto,
yo estaré para cuidarte
sin una voz ni un mal gesto,

Y descorchando un Socaire,
sabrás que sin ti soy nadie, 
y brindaremos por lo nuestro.