Después de la mesa puesta
con comidas y bebidas,
después de una linda siesta
con la baba suspendida,
después de buscar respuestas
a esta vida tan jodida,
me fui a una casa de apuestas
por fichas pa´ la partida,
y va el tipo y me contesta
que la apuesta está prohibida,
que la fortuna es incierta
desde la misma Salida,
así que me quedo con esta
que encontré por ahí perdida:
después de todas las fiestas,
¡que tengas próspera vida!.
Que tengas un buen año
y una buena Nochebuena,
que te hagan un apaño,
que te salven de la quema,
que te queden más peldaños
por subir en la escalera,
que no te hagan nunca daño
y que se vayan las penas,
que estés cerca del rebaño
rodeao de gente buena,
... y cerca de ti, aledaño,
que no pase nada extraño,
y siempre quede un poema.
La vida es como un vagón,
con ticket para un viaje,
que va de estación a estación,
donde tú eres conductor
aunque no te den el traje,
va entrando y saliendo gente,
que baja en cada parada,
hay quien se queda siempre,
hay quien mejor no entre,
y hay quien te araña el alma,
y tú sigues conduciendo
haga frío, escampe o llueva,
hay gente que vas conociendo,
ventanas que vas abriendo,
hay oportunidades nuevas,
hoy yo cambio de estación
y vuelvo para mi casa,
y me llevo mi vagón,
y me llevo la ilusión,
yo sé que los trenes pasan.