Poesía empresarial

A Raúl Blanco Guillén, el escudero a la sombra.

Llega sobre las cuatro,
y llena el bar con su arte,
y a la hora que da el flato
ya ha tocado a rebato
dispuesto a agasajarte,

vino de tierras pacenses
o lo echaron (nadie sabe),
y antes que te lo pienses
saca un Fireball sin suspense
y ya te ha puesto el jarabe,

controla toda la barra,
las mesas afuera del bar,
ha llenao todas las jarras,
ha servido a las cigarras
y te ha dado de yantar,

este bar está de moda
y lo merece, con honra,
por un dueño que es un yoda,
una chica encantadora
y un escudero a la sombra.

A Raúl León, o el orgullo de Chillida.

Algunos vemos versos 
donde otros no ven nada,
no hay nada especial en eso,
... a veces el Universo
te obsequia desde la grada,

y hay quien es obsequiado
con la magia de hacer trazos,
se sientan ensimismados
con su lápiz ya gastado
y este mundo ya ajado
lo mejoran de un plumazo,

Raúl es de estos que hablo,
un tipo que vive pintando,
te hace un mural o un retablo
como yo ensarto vocablos,

pa´ver el Peine del Viento,
si no pudieras viajar,
vete a Norte, no te miento,
un bar que hay junto al mar,
verás allí su talento,
coge birra y un asiento
y casi podrás pasear,
pensando que en un momento
el agua te va a salpicar.








A veces

A veces nunca existen dos caminos,
a veces no es tan fácil elegir,
a veces busco al genio de Aladino
por si tiene tres deseos para mí,

a veces soy el último en la fiesta,
hay veces que me pierdo a cosa hecha,
a veces creo marcar el gol de Iniesta,
y dejo a toda España satisfecha,

a veces el que pierde no es el malo,
hay veces que el bueno no cabalga,
hay veces que la vida es un regalo
aunque el puto comodín nunca te salga,

a veces el que ladra nunca muerde,
a veces el que corre nunca vuela,
a veces el que gana también pierde,
a veces la amistad deja secuelas,

a veces miro el tiempo y no se mueve,
a veces llega pronto Cenicienta,
a veces sale el sol y luego llueve,
hay veces que hace falta una tormenta,

a veces te echo en falta sin saberlo,
a veces tengo ganas de llamarte,
hay veces que poder puedo poderlo,
hay días que mataría por mirarte,

a veces busco un verso y no lo encuentro,
a veces sale luego sin buscarlo,
a veces no hay The End al fin del cuento,
a veces hay de nuevo que empezarlo,

a veces uno queda sin trabajo,
a veces tienes miedo a dar un paso,
hay veces que no existen los atajos,
a veces ya no queda agua en el vaso,

a veces pones tierra de por medio,
te despides de tu hijo y tu mujer,
hay veces que no queda más remedio,
y a veces debes irte pa´ volver.