Poesía empresarial

Luce con clase un sombrero ( a don Pancho Varona )

Luce con clase un sombrero,
da gracias al escenario,
cuando cualquier sabinero
le debe mil ratos sinceros
a este su eterno gregario,

... yo quisiera ser la púa 
que va desgarrando sus notas,
el suelo sobre el que actúa,
las notas que se adecúan
al Rock and Roll de los Idiotas,
y el verso que se tatúa
el que escribe chirigotas,

luce con clase un sombrero,
da gracias al escenario,
y yo solo sueño y quiero
que en este descanso postrero
Sabina suelte el rosario,
que llame a este caballero
y le proponga un bolero

se junten mozo y torero,
y se acabe este quinario.


Metallic dinner (o St. Andrews again)

Juntarse otra vez los colegas,
volver después de diez años,
donde una raza longeva
jugaban a un juego extraño
con unos palos de pega,
una bola en la talega
y unos hoyos de prueba
mientras cuidaban rebaños,

buscar una pinta tranquila
andando por Edimburgo,
cargar de nuevo las pilas
vaciando las mochilas
de todo lo que es absurdo,

un breakfast por la mañana,
no hay plan para la jornada,
no tener ni una tangana,
y viajar con gente sana
es una puta pasada,

volver a la cuna del golf,
coger los trenes a tiempo,
que te haga un día de sol
y en Calton Hill, como Dios,
que en la cara te de el viento,

no discutir ni enfadarte,
por eso con ellos vine,
y sin parar de mearte
poder decir alto y con arte:
¡yo pagué en metallic dinner!






A José Luis Martínez Hens (Cicerón en Glasgow)

Por las calles de Buchanan
y en tierras de Caledonia,
... con una sonrisa ufana
nos dio una excursión urbana,
que quedará en la memoria,
(y a veces se inventa la trama
si no recuerda la historia),

Este bético exiliado,
este cónsul honorario,
es Cicerón animado
de Glasgow enamorado
y luce fondo de armario,
y por lo que me han contado
al Clima no fue convocado
aún ni sin gasto al erario,

Te sube, te baja, te lleva
por aquellos vericuetos,
te vuelve a subir y te eleva
ya salga el sol o ya llueva
es raro que pare quieto,
y al Cónsul no pone pegas,
cumple con clase su leva
este hacedor de sonetos,

Sigue al Betis donde vaya,
con su juego queda absorto,
y creo que si gana no paga
y el condumio le regalan,
por lo menos en Oporto,

Una hija adolescente
a la que cuida sus manos,
y un buen viaje pendiente
para comer pasta al dente
cuando diga el cirujano,

Yo no sé si es honorario
pero sé que es honorable,
y yo hoy dejo en el diario
la vida de este emisario
que gasta un trato loable.