Allí por donde el Vendrell en tierras de Tarragona, sin pancarta y sin cartel hay quien expande el bien, lo comparte y lo pregona, Dice siempre lo que piensa y piensa en aquí y ahora, cuentan que tiene dispensa, pa´ hacer del amor defensa y por eso se hizo escritora, Si Anna se cae, se levanta, y se vuelve a la Salida, dicen que Egipto le encanta, que entre risas siempre anda, y siempre la ves divertida, Gusta de ser maestra… aunque ella enseña sin aula, tiene a izquierda y a diestra los músicos de su orquestra, que se llaman Joan y Paula, Allí por donde el Vendrell en tierras de Tarragona, cuando yo empecé a caer, vino y me puso una red y me hizo mejor persona.
Poesía empresarial
Lo que nos dijimos

Si en un futuro lejano Alguien recoge el tapete, lo hará estirando su mano y metiendo al ser humano de nuevo en el cubilete, le dará por revisar supongo sus pertenencias, y así poder valorar si además de respirar tuvimos algo de esencia, Y quitará los Me Gusta, aunque sean 3000 millones, verá que no tienen pulpa que es una forma insulsa de expresar las emociones, y guardará las palabras, los mensajes y los mimos, esos que siempre guardas en algún sitio escondido, y hará de nuevo dos tablas, con lo que nos escribimos, y abrirá de nuevo el agua, e irá leyendo con calma, lo que un día nos dijimos.
A Órfilo Manuel Aranda Lara, parando al bicho.

A Órfilo no lo conozco, pero es amigo de amigos, así que hoy desenrosco la pluma y monto el quiosco y voy a ver lo que digo... un currante de ingeniero con planos, plotters y casco, y planchado en el ropero un karategui torero pa´ bajar al burladero haya sol o haga chubasco, una cámara de fotos siempre dispuesta a enfocar, un Nacho de copiloto ( un tirillas terremoto ) en edad de no parar, un tipo que hace versiones a la guitarra y al piano, y le echa dos cojones y arrincona en los rincones a un bicho de esos insanos, un tipo que ha decidido después de esta puta pandemia, luchar y luchar, sumo y sigo, con el mundo por testigo con la jodida leucemia, con su cinto bien ceñido y el cariño de su Zenia, yo estos versos le he zurcido, con respeto y con la venia.

