Quién me robó el mes de abril, quién ha quitado el tapón, quién miente desde el atril, quién puede vivir con mil, cómo se nace Borbón, quién dijo que esto era fácil, que venga y me lo repita, por qué la memoria es tan frágil, por qué un verso es tan grácil, por qué ya no da Santa Rita, por qué ya no llama ni Dios, por qué hay más días que ollas, por qué todo tiene un botón, por qué si no hago un TikTok parece que soy gilipollas, dónde estará Sabina, por qué ya no toca en directo, cuando cerraba cantinas la vida sonaba a rima, el mundo era más perfecto, quién me robó el mes de abril, que me ha dejado hecho mierda, me ha apartado del carril, ... y voy a ir por lo civil, me da igual que gane o pierda.
Poesía empresarial
Los que quedan junto al mar

Si te vas a ir por un tiempo del lugar donde ahora estás, volar a merced del viento, volver a coger aliento y parar a repostar..., hazlo de forma honesta, disfrutando de los tuyos, con esa gente dispuesta a seguirte a cualquier fiesta y darte un poco de arrullo, y así, rodeado de amigos, cuando al final den las doce, sabrás que los tienes contigo cuando cierren el postigo que Cenicienta conoce, antes te echaba de más, cantaba Kiko Veneno, los amigos de verdad no se llegan a olvidar ni los tienes que llamar como se llama al sereno, son los que un día, al marchar, te dicen: me dio por pensar, y creo que te voy a extrañar, y empiezas a comprobar que no lo hiciste tan mal, y eso es algo bien bueno; si te tienes que ausentar, siempre es mejor lograr que te lleguen a añorar y así te marchas sereno, sabiendo que junto al mar hay quien te echa de menos.
A Juanma, el Padrino
Gafas de pasta, barba rala, un taco siempre en la boca, siempre se guarda una bala, por si la vida se enroca, ... la Caja Rural le avala, mientras los fuegos sofoca, Va con sus gafas y barba por ir más de tipo duro, y yo creo que esta adarga es más una inútil carga, como en Berlín aquél muro, y yo sé que dentro guarda a sus amigos por baldas, seis ratos por si hacen falta y un talante cojonudo.

