Este era un dúo Pimpinela sentado codo con codo…, lo más parecido a una escuela por su forma y por sus modos, Ella le dice ¡Ale, solo me cabe una duda!, y le cuenta con señales aquello que más le apura, Él la escucha atentamente y le presta su atención, para luego cortésmente darle una solución, Ella dice ¡no te enfades; pero no me has entendido! Tengo dudas a raudales y en el mismo punto sigo, El le dice tú tranquila, hazlo despacio y con tiento: como ya dijo Bob Dylan la respuesta está en el viento, y de reojo la mira confiado en su talento, Y Miriam, con cara de póker, le espeta a su compañero: ¡perdóname que me enroque, lo cierto es que no me entero! Y así de lunes a viernes, desde las siete a las tres, ni discuten ni se pierden, (Titanic sobre el bauprés) Y este poeta en ciernes, pa´ que el mundo lo recuerde … solo cuenta lo que ve.
Poesía empresarial
A Plácido Díaz ( mi Sancho )
Frisando yo los cincuenta, como aquel famoso hidalgo, cogí mi adarga mugrienta, e intenté vender al galgo. Tiré de un vecino mío que yo sabía buena gente; partimos al libre albedrío sin decir los dos ni pío y a escondidas de la gente. Y hoy recuerdo a mi Sancho, que fue mi más fiel escudero, me economizaba el rancho y me guardaba los dineros. Me enseñó que hay gente fácil que nunca protesta por nada, que cogen papel y lápiz, y con firme trazo grácil viven de forma abnegada. Y me enseñó, ¡ay que joderse! a abrir una simple cerveza, subido en lo alto de un risco, Cuando el sol ya va a esconderse, ... la luna se despereza, y pegas al día un mordisco.
A Ana Saralegui ( o una esquina hacia poniente )
Apellido de taberna, una farmacia en el Puerto, una hermana sempiterna que le ayuda en los entuertos; ... para una mesa fraterna mejor poner dos cubiertos. Otra hermana fuera aparte, un padre al que ahora cuidan y antes solía zafarse, y al campo de golf pirarse para jugar su partida. Una reforma pendiente para agrandar la botica, una esquina hacia poniente a la que el mar le salpica, donde curra buena gente y el buen clima se mastica. Un trato amable y humano, una familia afianzada, y una niña al piano rodeada de padres y hermanos, salida de un cuento de hadas. Si ves a Rocío y a Ana, con su trato siempre ameno, verás que nunca hay tangana, verás que no hay poli mala y que ganaron los buenos.

