Pongamos que era un figura,
pongamos que hablo del Parri.
Lo mismo oía Sepultura...
que Los Pixies, Kiko o Barry.
Nunca en su puta vida
nadie lo vio cabreao,
quizás la mirada perdida,
quizás un poquito alelao;
pero era un puto druida
que ya desde la salida
tenía medio juego ganao.
Siempre hace lo que toca...
aunque sea yendo a Santiago,
y a todos calla las bocas
este puto rey de copas
sin hacer ningún amago.
Escapó del Laberinto
al Minotauro agarrao.
Mientras haya birra y tinto
y gane encima el Bilbao
este gran genio sucinto
va feliz y amodorrao.
Nadie vio un cincuentón
en cuerpo de treintañero.
Si tapas cualquier mechón
y le pones un sombrero...
te encuentras con un Platón
de buena conversación
y figura de torero.
Y hasta el mismo Papa Paco
le ha dicho: ¡Parri, te absuelvo!,
salgo un rato a por tabaco,
ve poniendo mientras vuelvo
unos nachos o unos tacos...,
dos vasos y un José Cuervo.