Tiene la misma mirada de cuando era un chaval, cuando el Padrón lo sacaba a hacer cuatro derivadas porque no quería explicar, cuando aquellos que añorabas, en el recreo se bajaban y esperaban en el bar,
de aquello hace ya bastante, y el Titi ya no hace pellas, ahora tiene restaurantes, los mismos amigos de antes y una carta de paellas,
dos niños que hacen lucha de esas de artes marciales, que yo no sé si le escuchan, pero la gracia era mucha y la tendrán a raudales,
pero a solas, sin clientes, al terminar las tareas, daría su cuenta corriente por volver a tener veinte, ... ver bajar la marea, y con otros dos enfrente, jugar a balonvolea,
antes que llegue el relente, antes que ya no se vea.