A don Rafael Germán Gumpert Cuaresma, «el Titi»

Tiene la misma mirada
de cuando era un chaval,
cuando el Padrón lo sacaba
a hacer cuatro derivadas
porque no quería explicar,
cuando aquellos que añorabas,
en el recreo se bajaban
y esperaban en el bar,

de aquello hace ya bastante,
y el Titi ya no hace pellas,
ahora tiene restaurantes,
los mismos amigos de antes
y una carta de paellas,

dos niños que hacen lucha
de esas de artes marciales,
que yo no sé si le escuchan,
pero la gracia era mucha
y la tendrán a raudales,

pero a solas, sin clientes,
al terminar las tareas,
daría su cuenta corriente
por volver a tener veinte,
... ver bajar la marea,
y con otros dos enfrente,
jugar a balonvolea,

antes que llegue el relente,
antes que ya no se vea.




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