Uno prepara platos
escondido en la cocina,
Otro de pie tol rato
ha reventao los zapatos
de tanto andar por rutina,
Uno pincha las comandas
mientras grita cuando salen,
Otro, como Kung Fu Panda,
va sirviendo las viandas
que piden los comensales,
Uno conoció a Otro
cuando ambos eran rockers,
y el mundo era una moto,
un corazón medio roto
y un pantalón que provoque,
y después de tanto tiempo,
Uno y Otro no se alejan,
aunque a voces role el viento,
aunque lleguen mil lamentos,
aunque las canas sean viejas,
y por eso a mí estos cuentos
son los que más me dejan.