A Cristina y Alejandro, o viajando a la Alcarria

Ella ejerce de contable
y lleva las cuentas de Acciona,
tiene un trato harto afable,
habla màs cuando no hable
y parece gran persona,

él es un tipo culto
que te regala su chanza,
lo mismo dice un insulto
que te propone el indulto
y te ofrece la esperanza,

cuentan que en Alcalà
pasó sus años mejores
con bandurria y pandereta,

y si hubiera que ayudar
carga mil respiradores
y sube a la furgoneta,

Ella ejerce de contable,
yo estos días no me ubico,
pero es que era loable
la forma en que tan amable
ella le llama :"mi chico"

y estos versos miserables
(que son de autoría dudable)
parecen escritos en bable,
pero yo es que así me explico.

A Jaime Díaz, el fiel escudero de Hugo

A veces en esta vida
va la vida y te sorprende,
y a mitad de la partida
ves salir de su guarida
de pronto un pequeño duende,

que se acerca a despedirte
cuando recoges las velas,
que viene con Hugo a decirte:
!que tengas suerte en la escuela!
... y luego te hace reirte
cuando abrazan a la abuela,

Y ahora sé por qué mi Hijo
a él lo eligió de escudero,
porque todo importa un pijo
cuando naciste prolijo
en achuchones sinceros,

Yo no tengo su sonrisa
y no la puedo regalar,
solo estos versos sin prisa
y este poema hecho trizas
tengo para compensar.

A los Urban Sketchers de Marbella

Si tal como esto pinta
nos cargamos el planeta,
seremos ya raza extinta
idos a hacer puñetas,
una saga variopinta
que Dios de nuevo precinta
y deja en una estafeta,

y si una raza distinta
una nueva nave fleta,
tendrá una noción sucinta
de esta peña de puretas
por los trazos que con tinta
unos tipos de mi quinta
dejaron en unas viñetas,

y un poema que despinta
con los versos de un poeta.