A veces nunca existen dos caminos, a veces no es tan fácil elegir, a veces busco al genio de Aladino por si tiene tres deseos para mí, a veces soy el último en la fiesta, hay veces que me pierdo a cosa hecha, a veces creo marcar el gol de Iniesta, y dejo a toda España satisfecha, a veces el que pierde no es el malo, hay veces que el bueno no cabalga, hay veces que la vida es un regalo aunque el puto comodín nunca te salga, a veces el que ladra nunca muerde, a veces el que corre nunca vuela, a veces el que gana también pierde, a veces la amistad deja secuelas, a veces miro el tiempo y no se mueve, a veces llega pronto Cenicienta, a veces sale el sol y luego llueve, hay veces que hace falta una tormenta, a veces te echo en falta sin saberlo, a veces tengo ganas de llamarte, hay veces que poder puedo poderlo, hay días que mataría por mirarte, a veces busco un verso y no lo encuentro, a veces sale luego sin buscarlo, a veces no hay The End al fin del cuento, a veces hay de nuevo que empezarlo, a veces uno queda sin trabajo, a veces tienes miedo a dar un paso, hay veces que no existen los atajos, a veces ya no queda agua en el vaso, a veces pones tierra de por medio, te despides de tu hijo y tu mujer, hay veces que no queda más remedio, y a veces debes irte pa´ volver.
Autor: victorhugo70
Poeta Urbano. Poesía Empresarial.
A David López Saavedra, o cuando el viejo trabajó dos veces

Cuentan que hay en el cielo quien se encarga de los dones, ... y así unos tienen pelo, otros son fríos como el hielo, hay quien va de altos vuelos y hay quien toca los cojones, y dicen que hay un anciano encargao de las sonrisas, al que llaman el Decano, siempre fumando habanos con una papela que plisa, cuando deja de fumar, cada tres o cuatro años, se pone a seleccionar alguien a quien donar una sonrisa sin par este empleado tacaño, y cuentan que solo una vez ha habido un doble acertante, un tipo sin un doblez y una niña en su niñez de los que hay escasez y que vienen de Cervantes.
A la Venus de Marbella (dibujo de Arturo Reque)

En un espigón de mi pueblo siempre hubo una chavala con el pelo contra el viento, surfeando a barlovento ... y el agua no la tocaba, la cambiaron de lugar mas siempre por el Skol, siempre, siempre junto al mar, donde ella pueda esquiar y le dé en la piel el sol, tiene la piel curtida y es dos veces bronceada, la broncea el sol de arriba, ... y venía ya de salida de bronce desde Granada, olvidada en una nave hoy surca libre de nuevo, después de que (quién lo sabe) encontrara un día la llave y dijera: ¡me la llevo!, y cuentan que hay ciertas noches que surfea hasta la Alameda, y así, esquivando los coches, va y se abraza en un derroche con su hermana, que la espera, y es entonces desde el cielo, cuando baja López Burgos, les peina a las dos el pelo y luego, con mucho celo, las va columpiando por turnos. NOTA: el escultor Francisco López Burgos hizo por encargo a finales de los 60´s dos esculturas para Marbella: la Venus y la Niña del Columpio. Hoy Arturo Reque y yo hicimos a los pies de la primera este dibujo y poema.



