Hoy loo a mis suscriptores, que ya son lo menos doce, y a falta de tiempos mejores, ... se dignaron darme roce. Son mis "marditos roedores", que hacen que yo retoce como Bambi entre las flores, y que mis versos desbroce. Por favor tú no te borres, a ver si llego a catorce.
Autor: victorhugo70
Poeta Urbano. Poesía Empresarial.
A Hugo, 15 años (o vino el destino a zafarme)
Mi padre apenas conocí, tuve hermanas, mas no hermano. No es esta cuestión baladí ... por mucho que le pedí a todos los Reyes Magos, pues añoro el pedigrí de un compañero de mano. Amigos hay más de dos; pero eso es otra cosa: Te pegan un achuchón, te coges un colocón y a otra cosa mariposa. Los que no son del montón, ... eso si que es afición y me aplauden la función si yo toreo de oro y rosa. Y un buen día nació Hugo, cuando estaba hecho a la idea de quedarme en el felpudo en un invierno bien duro con un frío que no me veas. Y es que a veces esta vida aunque tú no lo mereces, a mitad de la partida te recompensa con creces. Amigo de sus amigos, generoso y responsable, te abraza como un abrigo, práctico por castigo... cual archivo descargable. Y todo el cariño que un día mi padre no pudo darme, y mucho más todavía... ha venido a compensarme, y hoy lo veo con alegría crecer y verlo pasarme: Se me agarra al alma mía y Hugo es carne de mi carne. Raro es que no me sonría, raro es que no me desarme. Y de aquello que pedía... vino el destino a zafarme.
A Andrés Gamino (o lo bueno viene en frasco pequeño)
Venía a rascarse la espalda cuando yo tenía un Despacho, cuando la guía aún se usaba y éramos dos muchachos. Congeniamos desde siempre, malagueño y sevillano, y aunque el móvil ya no atiende, yo lo llevo siempre en mente pues pa´ mi es un hermano. Caracoles en Casa Diego allá por Sánchez Arjona, langostinos en el Lolo que tenía una mano sola, y te tiraba dos cañas en menos de cero coma, y un cochinillo en Burguillos por los tiempos de mi boda. Ahora nos vemos poco; pero el poso ya está fijo, y en este mundo de locos, cuando a ratos yo me aflijo, y cuando a veces me enroco y quiero buscar un cobijo, yo llamo, quedo y convoco a mi sabio más prolijo.

