Escollos (a l@s que están)

Lo último que queda es la palabra,
pues es lo que más fuerte te traspasa,
lo que hace que la herida no se abra
y lo que siempre te perfora la carcasa.

Por eso cuando tú a alguien recuerdas,
sus fotos van y vienen en cascada,
pero siempre se agarran a tu izquierda,
para que tu corazón nunca las pierda
sus frases y palabras, ¡qué putada!

Por eso yo, pensando en mis colegas,
aquell@s que se salvan de la quema,
siempre llevo a mano en la talega
dos versos, cuatro ripios y un poema.


Por eso si el Quijote cae al hoyo
se rodea de sus amigos verdaderos,
se junta con el cura y el barbero
y el bueno de su amigo Sancho Panza,

y ahora yo, disperso en el embrollo,
valoro a quien me da un punto de apoyo,
valoro a quien me dice: ¡Hay escollos;
pero tú no pierdas nunca la esperanza!

A Lucio Moreno (o la clase dentro del ruedo)

Descubrí un día un hermano
cuando menos lo esperaba,
un gran torero con clase
reventado de cornadas.

Lo habían echao de su casa
una vez y luego otra,
dejándolo con lo puesto,
solo y el alma rota.

El es mi cuñado Lucio;
más que cuñado, un hermano,
con un corazón tan grande
que no le cabe en la mano.

Lucio es una de esas personas
cuyo trato es una delicia,
y en esta vida o en la otra
un día se le hará justicia.

Cuando dentro de muchos años
mi cuñado suba al cielo,
le darán la suite nupcial
y un minibar con hielo,

…una botella de anis,
un sitio para su "chica",
un montón de buenos libros
y mucho tabaco de pipa.

Mientras ese día llega...
dentro de mucho tiempo,
yo sé que con su apoyo
es algo que siempre cuento.

Ya vendrán tiempos mejores,
pues en verdad los mereces.
Que la amistad no deteriore
y nos veamos muchas veces.
Y no es por echarte flores
aunque sé que lo parece,
mas eres un tío con valores
que siempre que puede se ofrece.

A JUAN ANTONIO PRIEGO GONZÁLEZ DE CANALES (o la fórmula magistral del perolete)

Me recibía siempre ufano,
vestido de anestesista,
con su trato campechano
quitaba carpetas y planos,
y en su mesa de escribano
me despejaba una arista.

Boticario hiperactivo,
motivador de soslayo,
optimista por castigo
y sanador de caballos.

Por si un mal día las moiras
lo hicieran cruzar el Hades,
ya se sabe de memoria
lo de las Cuatro Verdades,
y domina la oratoria
como Séneca o Melquiades.

Cordobés y hombre de bien
parece que queda alguno
resguardado en mentideros,

Si huyes del todo a cien
y del tertuliano bajuno,
vete a Cinco Caballeros

Sabrás quién es por la sien,
por su pinta de tribuno
y por reírse el primero.