EL DÍA QUE YO ME MUERA ( júntense por favor )

El día que yo me muera
no gasten dinero en misa,
ni compren flores ni kleenex
que ese dinero se pierde.

Mejor dile al que me quiera,
que tranquilito sin prisa,
compre muchos botellines
de esos de Alhambra verde.

Y juntaros mis amigos
debajo de una parra
dándole paz a mi alma.

Que yo tranquilito os sigo
al son de alguna guitarra
y al ritmillo de las palmas.

Solo acuérdese usted...
de lo bien que lo pasamos
en este mundo de locos.

Y dele vuelta al fumet,
mientras luego con las manos
sube el fuego poco a poco.

Y haga una buena paella
donde coman cien personas,
y que el arroz esté al dente.

Que esta vida es bien bella,
y es mi deseo que coma
a gusto toda mi gente.

Y que cuenten muchos chistes
y canten muchas canciones...
¡Pero el fuego no despisten,
y déjenme un par de raciones!

EL ABUELO

      Hoy vi en el parque a un abuelo
      que cuidaba de su nieto,
      lo miraba con desvelo
      porque no paraba quieto,

      El niño corría y jugaba
      y subía por el columpio,
      y el viejo se agachaba,
      jadeaba dando tumbos,
      alegre como si nada,
      contento de estar los dos juntos

      Y me fui de allí pensando
      que si el viejo transmitiera
      todo lo que vivió,
      todo lo que aprendiera
      al niño que junto a él
      le agarraba la pernera,
      sabría un montón de atajos,
      llegaría a la primera
      y se ahorraría en un futuro
      los problemas que le esperan,

      Pero entonces me di cuenta
      que esta vida puñetera,
      vale la pena, y te alienta
      por venir sin escalera.

A JUAN NAVAS INIESTA (que estará de Click Manager allí arriba)

  Era un Woody Allen de Algeciras,
  oculto tras sus gafas sempiternas,
  era un tipo inquieto como un tiras,
  con cara de encargado de taberna.

  Tenía una sonrisa de chiquillo,
  y cara del que siempre está al acecho,
  tenía de motos lleno su cuartillo,
  de todos los pilotos que había hecho,
  pues siempre se acordaban de Juanillo
  si en Yell querían poner algo derecho.
  Tenía un corazón apretaillo
  pues es que no cabía allí en el pecho.

  Y a veces se escondía tras sus volutas
  dispuesto a echarte siempre una mano,
  te voy a echar de menos hijo puta,
  no sé porqué te has ido tan temprano.

4 de junio de 2020