¿Me pone por favor una cerveza?, enseguida se la pongo, caballero, ¿a qué viene esa cara de tristeza?, le tengo reservada aquella mesa, siéntese tranquilo, se lo ruego, y echando mano de su sutileza, se sentó junto a aquel viejo el camarero,
pues que llega una época en la vida en que uno se enfrenta a sus fantasmas, y por muchas cervezas que te pidas, extrañas a tus socios de partida, y hay ratos que ya nada te entusiasma,
así que a ratos pido alguna caña y me siento frente a frente con el vaso, y como sé de mis amigos su calaña sé que en el Valhalla me acompañan o yo quiero creerlo, por si acaso.
Esquina Antonio Belón, Notario Luis Oliver, gira como un campeón un camarero guasón con ilusión de aprender,
llega con su sonrisa en cuanto gira la esquina, te atiende con su camisa sin calma pero sin prisa, y una ironía muy fina,
en medio de gente experta no es quizás el más experto, pero es un tipo alerta con una mente despierta que siempre te sirve atento, yo espero que se divierta, igual que su hermano Alberto,
y en un bar lleno de peña Álvaro me hace una mueca, ... ¡déjame una reseña!, ¡dame el nombre, si te empeñas!, ¡tú ponme Álvaro a secas"!