A Auxi, tirando cajones

No la conozco, pero...
hay quien llega de repente,
deja en la puerta el sombrero,
se remanga con esmero
y va refrescando el ambiente,

da instrucciones sin mandar,
escucha las peticiones,
pone un sitio pa almorzar,
un mobiliario a estrenar
y al carajo los cajones,

y dicen que en la Farmacia
que llaman Farmacia Elviria,
atienden con eficacia,
el cliente da las gracias
y hablan como en familia,

no la conozco, pero...
hay quien llega de repente,
con unos ojos sinceros
y una sonrisa en los dientes,
y pone al equipo primero
sin descuidar al cliente.


A ti, que aún no lo sabes

A ti que aún no lo sabes,
y que vienes a este mundo,
... aquí donde todo vale
desde el momento que sales,
y pierdes si entras segundo,

a ti que aún no te han contado
que ya no quedan valores,
yo algunos sí he encontrado
en alguien que tú has tratado
y se llama Eduardo Flores,

con las mangas remangadas
y en el sueño de la noche,
aún recuerdo su mirada
cuando del fondo me gritaba:
¡baja a lavar los coches!

aprende de él que el sosiego
no es cosa que tenga cualquiera,
y donde antes dije Diego,
luego al rato te lo niego,
y no hay mucha gente sincera,

que el esfuerzo y la constancia
luego siempre traen sus frutos,
y no le des importancia
a quien vive en la ignorancia,
no pierdas en eso un minuto,

tú cuélgate de tu padre
y aprende mucho de él,
aunque a veces no te cuadre
es buen sitio pa aprender.




A Samir El Hallouzi, el que entretiene en la noche

Zona Casa de Campo,
línea 5, Metro Aluche,
un chaval de veintitantos
en la noche conversando
para que alguien lo escuche,

es un tipo sosegado
que desaparece a ratos,
luego vuelve a tu lado
y te dice muy calmado:
¡pues ya ha pasado otro rato!,

Samir es un tipo huraño
que se acerca poco a poco,
por la vida, por el daño,
por no subir los peldaños
sin comprobar si están rotos,

poco a poco con el tiempo
te da su conversación,
y protegido del viento
va soltando siempre lento
la letra de su canción,

la canción de una mujer
que "Noche" era su nombre,
y que le quiso poner
Samir, para así poder
juntarse los dos a la vez
como si fueran un broche,

porque ella le puso a él
"el que entretiene en la noche".