Johannes’ Spanischunterricht

Johannes busca profesor,
que lo inmerja en el idioma,
... en el idioma español,
pero ha cometido un error
que es coger a José Moya,

no domina el sustantivo,
confunde las consonantes,
y mezcla los adjetivos,
no controla, sumo y sigo,
es un taimado tunante,

que chapurrea el alemán
y destroza el castellano,
que no sabe conjugar
y solo quiere cobrar
este profesor gitano,

en la primera lección
te cobra sesenta euros,
y mete con calzador
aquel vocablo "apretón"
que no uso ni recuerdo,

y le ha pedido a un librero
que le preste un Don Quijote,
pero ha buscado primero
qué significa escudero
... y sin que nadie lo note,

y Jose al final va a lograr
que Johannes nunca aprenda,
mejor que vaya a buscar
un profesor de verdad
que de español algo entienda.




A Eduardo Flores, mi pilar en la noche

(lo de pilar es por su puesto en Rugby)

... cara de niño chico,
unas gafas de montura,
de peso son ciento y pico,
y de esta forma te explico
más o menos sus hechuras,

no vi nadie más currante,
noble como un buen Sancho,
y con la luna menguante,
cogemos cartel y gancho,
ponemos "Prohibido el cante"
y nos repartimos el rancho,

siempre lo tienes dispuesto,
hola Eduardo ¿me copias?,
y entonces acude presto
sin discutir ni un mal gesto
en esas horas impropias,

ahora espera descendiente
y cuida de su señora,
y en este mundo renuente
viene bien nueva simiente,
a ver si esto lo mejoran.

A Juan Antonio Montero Cantos, el socio de San Cristóbal

... tiene la misma cara 
que hace cuarenta años,
cuando habla, nunca para,
la barba ya pinta a cana,
el pelo ya no es castaño,

San Cristóbal lo eligió
como su socio fiscal,
y un maletín que le dio
con solo un rotulador
y una pizarra detrás,

aún sigue de profesor
tras cuarenta primaveras,
si quieres ser conductor
pregunta en el mostrador
al final de la escalera
por un profe con humor
que explica de una manera
que se sale del guión
porque es como te enteras,

amigo de sus amigos,
político cuando encarta,
MARBELLA F.C. consigo,
una birra por testigo,

y una alumna de mi ombligo
pa que la clase le imparta.