A Juan Antonio Montero Cantos, el socio de San Cristóbal

... tiene la misma cara 
que hace cuarenta años,
cuando habla, nunca para,
la barba ya pinta a cana,
el pelo ya no es castaño,

San Cristóbal lo eligió
como su socio fiscal,
y un maletín que le dio
con solo un rotulador
y una pizarra detrás,

aún sigue de profesor
tras cuarenta primaveras,
si quieres ser conductor
pregunta en el mostrador
al final de la escalera
por un profe con humor
que explica de una manera
que se sale del guión
porque es como te enteras,

amigo de sus amigos,
político cuando encarta,
MARBELLA F.C. consigo,
una birra por testigo,

y una alumna de mi ombligo
pa que la clase le imparta.

A Antonio Alamino, el arte en la puerta.

Hay gente que te saluda
y este mundo ni se inmuta,
hay otros que se la suda
y en esta vida tan cruda
hasta con esto disfrutan,

... lleva dos camisetas
aunque sea pleno verano,
carga con las maletas,
deja el coche en la cuneta
y da al cliente la mano,
mira de forma discreta
el listado que le damos
y dice con mucha jeta
¡Buenos días, Sr. Fulano!,
las propinas aceptamos
¿efectivo o con tarjeta?,
Bizum también trabajamos,

y a mí me encanta la gente
que te busca una sonrisa,
porque es algo diferente,
y en este mundo demente,
en que todo es de repente
es muy bueno que esto exista,

y dicen que Antonio muere
por las dos cosas que ama,
ver si MBappé se mueve,
pone el balón donde quiere
y el Madrid de nuevo gana,

... y que algún beso le diere
la que se llama Triana.