Me gusta ver escrito en las paredes los versos que escribiera algún poeta, me gusta más que eso de las redes, que pones un dedito cuando quieres y mandas luego todo a hacer puñetas,
me gusta la ciudad que tiene escritos renglones en rincones elegidos, a mí me parece algo bonito poner de algún poema algún trocito que pueda ser a ratos releído,
en mi pueblo ponen pocos y se van deshilachando en algún lugar remoto con Marpoética ya roto ya se marcharon los focos y al verso le vayan dando,
el día que yo me muera no quiero ningún pedestal, ni una calle con acera, ni ninguna estatua hortera de una junta vecinal, yo lo que quiero de veras es que en un rincón cualquiera un día se acerque un zagal, saque de la cartuchera un boli de esos Bic Cristal y cuando nadie lo viera pinte el verso que él quisiera de los que yo un día escribiera,
La rutina no me deja decirte lo que quería, lo imprevisto me maneja y me enredo en la madeja que deslío cada día,
no era una cosa urgente, pero sí que era importante, y me jode enormemente porque soy muy imprudente y debería ser más tajante,
estoy harto de mensajes y de vídeos de TikTok, y odio los personajes que siempre esconden su traje y nadan con flotador,
el mundo va acelerado, ya no hay tiempo para nada, las veces que te he mirado has pasado por mi lado y no he visto tu mirada,
y por si no estoy mañana y mi bola está en el bombo, fíjate tú que bobada, no quiero quedar con las ganas de dejármelo en el fondo,
y si tienes seis segundos pa quitar al minutero, ahí va algo bien profundo que es lo único sincero que tras pasar por el mundo entiendo que es verdadero,
que sería un error rotundo no decirte que te quiero.