A Eduardo Flores, mi pilar en la noche

(lo de pilar es por su puesto en Rugby)

... cara de niño chico,
unas gafas de montura,
de peso son ciento y pico,
y de esta forma te explico
más o menos sus hechuras,

no vi nadie más currante,
noble como un buen Sancho,
y con la luna menguante,
cogemos cartel y gancho,
ponemos "Prohibido el cante"
y nos repartimos el rancho,

siempre lo tienes dispuesto,
hola Eduardo ¿me copias?,
y entonces acude presto
sin discutir ni un mal gesto
en esas horas impropias,

ahora espera descendiente
y cuida de su señora,
y en este mundo renuente
viene bien nueva simiente,
a ver si esto lo mejoran.

A Juan Antonio Montero Cantos, el socio de San Cristóbal

... tiene la misma cara 
que hace cuarenta años,
cuando habla, nunca para,
la barba ya pinta a cana,
el pelo ya no es castaño,

San Cristóbal lo eligió
como su socio fiscal,
y un maletín que le dio
con solo un rotulador
y una pizarra detrás,

aún sigue de profesor
tras cuarenta primaveras,
si quieres ser conductor
pregunta en el mostrador
al final de la escalera
por un profe con humor
que explica de una manera
que se sale del guión
porque es como te enteras,

amigo de sus amigos,
político cuando encarta,
MARBELLA F.C. consigo,
una birra por testigo,

y una alumna de mi ombligo
pa que la clase le imparta.