Eva y Adán en Marbella

Y es que a veces llega Eva
y recoge a tiempo a Adán,
que se escapó de la escuela
y se puso a vender ruedas
sin importar qué dirán,

y con dos hojas de parra
tapando lo que es preciso,
las dos hormigas bizarras,
esquivando a las cigarras
se metieron en un piso,

hoy ella sigue en la esquina
donde lleva media vida,
donde la iglesia termina
y tiene macetas encima,
ahí la encuentras enseguida,

él dejó lo de las gomas
y sale temprano de casa,
por el Facebook siempre asoma,
se toma la vida a broma
como hacen las comparsas,

y dicen que esta Marbella
siempre ha sido el Paraíso,
y no porque nunca llueva,
mas por la forma y entrega
con que esta pareja se quiso.






Al 2026 (basado en una oración portuguesa)

... querido año nuevo,
no tengo ninguna lista,
no quiero nada de estreno,
pues de todo, mas o menos,
tengo, siendo realista,

te pido que no me quites
y que no te lleves nada,
que vengas y me visites,
estás invitao al convite
pero hay cosas sagradas,

el plato que hay en la mesa,
la sonrisa de mis hijos,
un techo que nos proteja
y esas amistades viejas
que no tienen ni prefijo,

la manta que me calienta,
la gente a la que adoro,
la amistad de mi parienta,
y pon en letra de imprenta
que LA SALUD ANTE TODO,

y ahora que tú comienzas,
seguro no hay quien nos venza,
estamos codo con codo.



A Adrián Sánchez, 28º (o el arte de ordenar las sillas)

Viene desde el pasillo
con dos sobres en la mano,
con la cara de chiquillo,
las manos en los bolsillos
y ganas de irse temprano,

saluda en el mostrador,
siempre charlamos un rato,
y al irse pal comedor
dice: ¡mañana, mejor!,
¿tú que dices, truco o trato?

y así pasaron los meses
y también la temporada,
y llega el final de El Fuerte
hasta que marzo aparece,
y esta noche hay campanadas,

y así, currando a destajo
y abriendo su sacacorchos,
mandará todo al carajo,
cuando termine el trabajo

… pa celebrar veintiocho.