Un tipo que vino del frío, una barbita canosa, una voz entre el gentío, un tipo comprometío, da igual el asunto o la cosa, un nota que no dice "mío", un jefe del libre albedrío y que a Aitana no la tosan. Su jersey de cuello vuelto, su tabaco de liar, va con dinero suelto, nunca lo vi hacerse el muerto si hay que arreglar un entuerto o a la hora de pagar. Me escuchó y me dio mi espacio, me dejó a mi puta bola, me entendió desde el prefacio y no me contó nunca trolas. Enseña con una pizarra, cose como las locas, y con los brazos en jarra un niño que le desgarra le da siempre la tabarra: ¡Juan, que te calle la boca!
Categoría: RETRATO
A mi Torera (o el arte de templar el capote)
Siempre estuvo para todo, no me pidió nunca nada, y tiene un sublime modo de evitar pisar el lodo que es una puta pasada Ella es feliz bailando, no le preocupa el dinero, un botellín de Cruzcampo, ocho amigas con los dedos, y a sus niños educando mientras busca el coletero Siempre estuvo para todo y por eso yo la quiero. En este mundo de toros, ella va de grana y oro y yo soy el banderillero.
A Enrique, 56 (o el orgullo de Darwin)
Si un día bajara a este mundo un ovni o platillo de esos para elegir un oriundo que fuera allí arriba Maeso, no dudaría un segundo, no tomaría un receso, mi veredicto rotundo es del Madrid más profundo y solo dispone de anverso. Allí por donde Pozuelo, donde la sede del Ono, Teigell, el mejor consuelo de los que salimos del mono, Sencillo, educado, cabal, pendiente y comprometido, comensal de buen palique, Monastrell, mencía y bobal, y compartir un El Nido, Feliz Cumpleaños, Enrique.


