A D. Enrique Gutiérrez Isoba (o aquel colegio 5 de noviembre)

Yo recuerdo a don Enrique
en el cinco de noviembre,
un profe que vino de Oviedo,

que entre calada y palique,
como hilos en la urdiembre
nos manejaba en sus dedos,

su aspecto de bolchevique,
y desde el primer trimestre
un sabio entregado a los legos,

yo espero lo santifiquen,
disculpen que lo remembre;
pero lo hago ahora que puedo,

pues oliendo a Lucky Strike
nos enseñó a J. Sender,
a Borges, Gogol y Quevedo.
 

A JUAN NAVAS INIESTA (que estará de Click Manager allí arriba)

  Era un Woody Allen de Algeciras,
  oculto tras sus gafas sempiternas,
  era un tipo inquieto como un tiras,
  con cara de encargado de taberna.

  Tenía una sonrisa de chiquillo,
  y cara del que siempre está al acecho,
  tenía de motos lleno su cuartillo,
  de todos los pilotos que había hecho,
  pues siempre se acordaban de Juanillo
  si en Yell querían poner algo derecho.
  Tenía un corazón apretaillo
  pues es que no cabía allí en el pecho.

  Y a veces se escondía tras sus volutas
  dispuesto a echarte siempre una mano,
  te voy a echar de menos hijo puta,
  no sé porqué te has ido tan temprano.

4 de junio de 2020

A Ignacio y Noe (o lo único que se salvó en Trafalgar)

Bajo el faro de Trafalgar
no sólo hay restos de barcos,
por fin ya empezó a escampar
y dos van pisando los charcos,
ella siempre fue más de hablar,
él siempre fue algo más parco,
mas tenía un saber estar
para encuadrarlo en un marco.

Era una grata pareja:
él era algo más viejo,
nunca les vi una queja
la vida es una madeja
y nosotros un bosquejo.

Si yo recuerdo su historia
así es más o menos de fiel,
los recuerdo de memoria
debajo del faro aquél...
Aún parece que los oiga
canturreando " I need my girl "