A eso de media semana me suele vibrar la pantalla. A horas poco tempranas, cuando no quiero tangana y estoy cansao de batalla. Y pienso no sin desgana ¿quién será ahora el canalla que trepó hasta mi ventana? ¿Quién subió hasta la muralla y me descanso hoy profana? Y veo tres cucarachas y un texto ininteligible: Es Arturo, que está en racha, ¿Víctor, estás disponible? Juntar versos y viñetas es una especie de reto, ahora que somos puretas, ahora que busco el asueto. Sencillo, ufano y amable hoy cumple 50 tacos y aún tiene de niño la cara Y yo sería un miserable, un cretino y un bellaco si hoy no lo felicitara. 22 de septiembre de 2020
Categoría: RETRATO
A ENRIQUE TEIGELL (o cuando alguien es mucho más sencillo que su apellido)
Tras una rufiana perilla, como en el siglo de oro, viales y jeringuillas manipula sin decoro. Y agachado en cuclillas, escondido como un moro, él saca de su taquilla su más codiciado tesoro: una vieja petaquilla, un recuerdo de Montoro con ginebra de Melilla y 2metil - 3dicloro. Hoy al soplar las velillas, y yo eso lo corroboro..., su mujer y sus chiquillas podrán flamearle los poros. Enrique, persona sencilla, un amigo al que yo añoro, Hidalgo Mayor de Castilla, un paladín del decoro, garbanzos en redecilla, cocido que rememoro. 11 de diciembre de 2019

A Guillermo, o contra el cáncer
Dos manos miraban al mar, las de un padre y su hija. Debe ser duro luchar sin que se note o te aflija. La vida te puede quitar; pero también es prolija. Cuando él la ve marchar, los besos que Paula le da, los guarda en una vasija. Dos manos miraban al mar, unidos por una clavija, el padre lo va a superar, la hija le va a ayudar, ... lo vi por una rendija.


