Detrás de todo gran hombre (no sabemos si es el caso) hay alguien que no se esconde y que llena medio vaso, permítanme que hoy les ronde y les rime con retraso, ellos son dos cigarras que pululan los juzgados, él vive de su guitarra, y de noche canta y narra por baretos olvidados, camisas de hoja de parra y sombrero ladeado, como aquel Pedro Navajas que tanto habremos cantado, ella acuesta a su prole y le sigue a verlo actuar, llega y le dice ¡ole!, como hacen los españoles si algo te empieza a gustar, él le brinda el quinto toro, que es la de Los Planetas, y le guiña con decoro, mientras ella, con los codos, va empujando entre puretas, y al fin de los bises varios, ella está llena de dicha, y se sube al escenario y le grita: ¡pa notario, dame un beso, Keith Richards!
Categoría: RETRATO
A Guillermo Saló, o entre cuerdas y trastes.

Llegó de tierras Porteñas, este maestro de niños, de esos que cuando te enseña lo hace dándote leña mas mezclado con cariño, luce perilla y bigote y un tupé hecho de cerdas, y sin que nadie lo note va templando el capote y va afinando las cuerdas, dejó de ser funcionario, dejó de ganar cuatrocientos, y se subió al escenario, donde toca temas varios ante un público contento, llegó de tierras Porteñas, este maestro de escuela, y aún por las noches sueña con una sirena sureña que al alba recoge las velas, mientras pergeña y pergeña, hasta que las yemas duelan.
A Siret

En una esquina del Rincón una anfitriona de Estonia, junto a un gran anfitrión, una Luna con balón, y un perfume de colonia, una chica educada pendiente de un sirvengüenza, una vikinga alada, una anfitriona educada que oculta sus rubias trenzas, un vikingo descarriado cansado de buscar puerto, un madrileño hastiado, un caballo desbocado, que encontraron medio muerto, una pareja que encaja, cuando ya no daba un duro, y al barajar la baraja dos cartas que al fin encajan, y creo que tienen futuro.

