Entre el aula y la botica (a Juan Lozano y Ana Román)

... ella vive en la botica
donde el Parque Miraflores,
mientras él Quevedo explica
a algunos chicos y chicas,
a algunos marditos roedores,
en la edad en que te salpica
la ilusión a borbotones,
(el futuro es una plica
en manos de profesores),

ella viste bata blanca
en un mostrador a la diestra,
él recuerda Salamanca:
y "Quod natura non dat,
Salmántica non praestat",

nunca los traté en exceso
más yo, desde mi cornisa,
creo que son dos de esos
que aman la vida ex profeso
y nacen con una sonrisa,

y una de cuatro quesos
en un garito de pizzas.




A Samantha Vega, a la sombra de Keith Richards.

Detrás de todo gran hombre
(no sabemos si es el caso)
hay alguien que no se esconde
y que llena medio vaso,
permítanme que hoy les ronde
y les rime con retraso,

ellos son dos cigarras
que pululan los juzgados,
él vive de su guitarra,
y de noche canta y narra
por baretos olvidados,
camisas de hoja de parra
y sombrero ladeado,
como aquel Pedro Navajas
que tanto habremos cantado,

ella acuesta a su prole
y le sigue a verlo actuar,
llega y le dice ¡ole!,
como hacen los españoles
si algo te empieza a gustar,

él le brinda el quinto toro,
que es la de Los Planetas,
y le guiña con decoro,
mientras ella, con los codos,
va empujando entre puretas,

y al fin de los bises varios,
ella está llena de dicha,
y se sube al escenario
y le grita: ¡pa notario,
dame un beso, Keith Richards!

A Guillermo Saló, o entre cuerdas y trastes.

Llegó de tierras Porteñas,
este maestro de niños,
de esos que cuando te enseña
lo hace dándote leña
mas mezclado con cariño,

luce perilla y bigote
y un tupé hecho de cerdas,
y sin que nadie lo note
va templando el capote
y va afinando las cuerdas,

dejó de ser funcionario,
dejó de ganar cuatrocientos,
y se subió al escenario,
donde toca temas varios
ante un público contento,

llegó de tierras Porteñas,
este maestro de escuela,
y aún por las noches sueña
con una sirena sureña
que al alba recoge las velas,

mientras pergeña y pergeña,
hasta que las yemas duelan.