Él es un Tornasol,
como aquel cachondo profe,
alto como un farol,
un figura en sí bemol
que te gana con el roce,
ella es la marca serena
que siempre lleva esa i,
si no está metida en faena
creando logos que estrena
te crearía una Marca a ti,
tienen dos coches pequeños
que aparcan como vagones,
y un niño siempre risueño,
que pone todo su empeño
en que el Profe y la Seño
den ese trato hogareño
cuando trae sus polizones,
no me olvido de los perros
porque son una pasada,
son entrañables gamberros,
pero aunque creo que no yerro,
Jackson y Oslo riman nada,
y en una casa con curva,
cinco personajes duermen,
los más chulos de la Urba,
disculpen se los presente.
Categoría: RETRATO
A Alfonso Gómez Vidal, IN MEMORIAM (al lado de un espigón)
Número veintidós,
calle Valentuñana,
una esquina que da al sol,
la mujer, el constructor,
y dando siempre jarana,
desde el mayor al menor,
un hermano y cuatro hermanas,
casi no lo conocí;
pero con poco me sobra,
desde el día que descubrí
que se hizo gracias a ti,
la sublime maniobra,
que tú tuviste el honor
de encargarte del montaje,
y al lado de un espigón,
pusiste con precaución
la Venus con su oleaje,
y creo que ya han aprobado
una estatua bien cerquita,
para el hombre que ha logrado,
haber cinco hijos criado,
la Venus haber colocado,
y un hogar siempre petado
donde reinaba Antoñita,
dicen que tu escultura
va a ir sobre un pedestal,
enfrente de la criatura,
donde las olas apuran
y suena el ruido del mar,
con la siguiente lectura:
¡Aquí descansa un figura,
Alfonso Gómez Vidal!
A Inés Maldonado, que hace reír a Hugo.

Pelo lacio, raya en medio,
en el Parque Miraflores,
una risa contra el tedio,
en este mundo tan serio,
con tantos marditos roedores,
Mora en los altavoces
y una sartén pequeñita,
pa que luego te reboces
y te comas hasta doce
cuando peta sus tortitas,
este mundo es mejor mundo
porque hay gente como Inés,
que no pierde ni un segundo
en andar pegando tumbos,
y que no tiene revés,
le gusta la Navidad
y estudiar algo de ADE,
los amigos de verdad,
y me cuentan que viajar
quizás también le agrade,
la supieron educar...
Inés Maldonado Andrades.

