Pelo blanco color tiza, oriunda de Moraleja, viaja en su nave nodriza y nunca sabe si frisa los ochenta o los noventa, Con una cadera nueva va siempre buscando el sol, y si un día ves que llueva, esta muchacha longeva la verás con su andador, y con su eterna enfermera andando juntas las dos, Echa en falta a su Juanito y también a su Mercedes, ... que por un agujerito cuando el cielo está clarito la observan siempre que pueden, y recuerdan sus ratitos dejando que el tiempo ruede, ellos están tranquilitos, y todo está como debe, y yo lleno hoy un zurito por la del pelo de nieve.
Poesía empresarial
Mi Abuelo

Mi abuelo se abría un quinto que es un botellín pequeño, no lo recuerdo con tinto, aquello eran tiempos distintos, todo era esfuerzo y empeño, yo lo recuerdo bebiendo como si hoy fuera ayer, la espuma que iba cayendo e iba el bigote tiñendo, ... y su cara de placer, Nunca unos pocas pesetas produjeron tal agrado, él nunca tuvo careta y con su sueldo de asceta era su lujo más caro, Y hoy que hay tanto derroche a veces recuerdo a mi abuelo, trabajando a troche y moche, con su eterno y viejo coche, y ese quinto, que era el broche, y es un rato que congelo.
Tocando Fondo (con Arturo Reque)

Cuentan que hay una novela que un día escribiera Gabo, en que una aldea entera iba creciendo de veras sin leyes venidas de fuera, e iban viviendo, al cabo, Y pienso que últimamente una pandemia constante no para de abrirme frentes y ha venido a castigarme, Si no es la luz, es el gas, si no es el gas, es la guerra, y cuando voy a repostar porque está en reserva ya, parece que el coche pierda, y lo que gastaba en llenar, ahora no llena una mierda, Y hoy me acordé del gran Gabo y de su aldea de Macondo; ... a veces pienso, y acabo, si es que hay toro hasta el rabo o habremos tocado fondo.

