Poesía empresarial

Lo que más me gusta

Lo que a mí más me gusta,
si quieres que te lo diga,
es cuando la gente se junta
lejos de la hora punta
en torno de una comida,
y nos cambiamos preguntas
y nos contamos la vida
mientras la noche despunta
y el sol vuelve a su guarida,

los platos que vienen y van,
la gente que vuelve a mirarse,
y ese vino que al brindar,
como un papel celofán,
hace las copas mancharse,
reír, mirarse y hablar,
y al despedirse, abrazarse,
para volver a quedar
otro día para almorzar,
y nada más verte llegar
me digas: ¿"quillo, que jase"?





De Salvi y Paco (ahora lo entiendo)

Cuentan que hace años,
un bebé en una esquina,
en el último peldaño,
sin pastor y sin rebaño
mordisqueaba una tetina.

Allí lo encontró la cigüeña
y se dispuso a ayudarlo,
le cortó todas las greñas,
y le buscó dueño y dueña
y un lugar donde alojarlo.

Y ahora sé que aquél cometa
fue una señal del zodiaco,
que mirando los planetas
vio claramente Paco,
y apoyada en su muleta
cuando iba a por tabaco,
vio a la cigüeña quieta
con una carta y un saco.

De Salvi cogió la sonrisa,
y un optimismo innato,
y de Paco aquella guisa
de enfocar siempre sin prisa
y bordarte los retratos.

Y aquella cigüeña altruista,
donde el cielo se hace capas,
dicen que un gran artista
le ha esculpido una placa,
que dice en tono bromista:
¡Con Curro sí estuve lista,
que por poco se me escapa,
y si ha terminao la entrevista:
un café y dos con zurrapa!





Con Ernest

Yo cruzaba con mi Ernest
aquel lindo paso de cebra,
los días después al viernes,
buscando un brindis en ciernes
justo enfrente, en la Taberna.

Y nada envidiaba aquel paso
al de aquella otra calle
donde cruzaban los Beatles,

aquello fue un bastinazo,
y perdonen que me ralle,
no merecía un ardite,

Nunca valdrá los gustazos
de brindar yo con mi guate
si ustedes me lo permiten.