Poesía empresarial

A Margarita Galán Benavente (la erudita tranquila)

Siempre tuvo ojos audaces,
nunca esquivó una mirada,
como esas aves rapaces
que, no sé cómo lo hacen,
otean toda la explanada,

Cuando te mira tú sabes
que ella escucha y digiere,
… lo que oye lo sopesa,
lo procesa en su cabeza
y habla sin que se altere,

Tiene ese hablar elegante
de la gente de Madrid;
de esa forma en la que antes
te hablaban sin ser seseante
… Margarita es su adalid,

Tuvo un día una Academia
donde enseñaba a escribir
a máquina con las teclas:
cuando tú tenías trescientas
ella escribía a casi mil.

Y tiene una sana usanza
si le prestan un escrito:
Ya sea novela o romanza,
ella con arte y con chanza
sus fallos o sus alabanzas
te los deja por escrito.
No es a modo de venganza,
… son notas de un erudito.

à Jocelyn Uñac (un nouveau don Quichotte)

Me dijo "je suis Jocelyn",
oriundo de Montpellier,
y como Guy de Maupassant,
regento mi propio atelier

Y en estos tiempos mohínos,
donde hay tanto tunante,
se enfrentaba a sus molinos,
y quiso cambiar su destino
como un Caballero Andante

Superada aquella crisis,
y con su medicación,
Joce tiene un trato "easy"
y buena conversación

Me pareció un valiente
por exponer su problema,
sabiendo que es consciente,
que al contárselo a la gente
siempre saldrán anatemas

Y en un porche de Marbella,
con Sancho sentado a mi lado,
Jocelyn nos dejó su huella,
y entre botella y botella
vi un Quijote denodado.

Al Patriarca de los Díaz

Él se llama don Antonio
y hoy frisa ochenta y seis,
y le llevan los demonios
cuando sufre por sus pies

Ha cogido a sus tres hijos
y también a algún sobrino,
y andando y buscando cobijo
... en un viaje prolijo
se han ido a hacer el Camino,

Y al llegar al Obradoiro,
pidieron la Compostela,
empanada y dos cachopos,
tres de pulpo a la gallega,
una de papas con chocos,
cuatro tartas y un mistela.
Y se fruncen con hisopos
los pies antes que duelan.

Y viendo hoy aquella foto
en esa bendita plaza...
¡En este mundo de locos,
qué presto que el tiempo pasa!